Honduras
Jocimar y Daniel Cicogna se la pasan casi 20 minutos tirando a meta una vez que Juan Carlos Espinoza decide el final de la práctica.
A la sesión se une, y dirige, Nahún Espinoza, el asistente-gerente-ídolo-gran rematador-histórico de la nación olimpista; el menor de los Espinoza señala el camino y los delanteros extranjeros patean una y otra vez, la mayoría de los disparos arriba del travesaño o a un lado de los verticales.
Hay muy pocos goles en las últimas fechas y eso preocupa al cuerpo técnico, a pesar que Ramiro Bruschi y Wilmer Velásquez no se unen a la causa y salen del entrenamiento después del colectivo.
Pero quien sí está dispuesto a sacar todo de su garganta es el brasileño Jocimar, que sigue creyendo que su oportunidad llegará para celebrar con el público olimpista, que lo resiste una y otra vez por su pasado azul.
Una vez terminado el ejercicio, el ex fútbol griego se detiene frente al periodismo deportivo que cubre la actualidad del León y responde a cada pregunta que se le formula. Jocimar ha tenido un mal torneo, aunque él tiene sus propios argumentos...
¿Qué sentimientos te acompañan, Jocimar, después de un torneo con pocos goles para tus piernas? Yo sigo trabajando duro, ustedes saben cómo lo hago, para cuando me toque una oportunidad procurar aprovecharla.
¿Tu nivel es el óptimo, no? Sí, sí, sí... yo estoy bien, bien motivado, desde que firmé sabía que las cosas acá iban a ser bien complicadas, pero están siendo mucho más complicadas de lo que pensaba, pero así es bueno, las cosas difíciles se disfrutan mejor cuando te viene una recompensa, sé cual es mi capacidad y sé que todavía no he tenido la participación que hubiese querido.
¿Pero, existe presión? Sí, bastante, estamos en un equipo grande, más para mí que vengo de otro lado, pero estoy asimilando todo y solo esperando mi chance para asegurarme en la titularidad; el Matador es el goleador del equipo y Ramiro está haciendo bien las cosas, entonces yo solo trabajo y espero mi partido, porque las ocasiones de jugar acá son bastante remotas.
¿Te ha desanimado esto que te sucede? Es complicado, todo futbolista quiere jugar, pero acá tenemos un comandante que elige a los que salen a la cancha y a los que no salimos solo nos queda respetar su determinación.
La clave, entonces, será no desesperarse. Claro, pero yo sigo tranquilo, como siempre. En lo personal sé que no atravieso un mal momento, siento que ando bien, tengo muchas ganas de jugar, aunque lastimosamente no se me ha brindado la oportunidad, pero sigo siendo el Jocimar que vino con mucha hambre de golear.
¿Creés que fue una mala decisión venir a Olimpia?
No, no, no... a los grandes jugadores les gustan los retos y yo no soy diferente.
Olimpia es una gran institución, yo sabía que no iba a ser fácil, pero sigo teniendo muchas ganas de triunfar acá y ojalá que las cosas me puedan salir bien y más adelante pueda darle una alegría al aficionado olimpista.
¿De seguir las cosas así, seguirías en el equipo o lo pensarías?
No, yo quiero seguir y, además, tengo contrato con el club.
Cuando vine para acá dije que tenía muchas ganas de triunfar y no quiero ser un jugador que va a pasar por Olimpia sin pena ni gloria, acá quiero aportar algo y hacer historia como muchos grandes jugadores, como Wilmer, por ejemplo.
¿Pero cómo vas a hacer historia si no te dan la chance de jugar?
Mira, yo siempre veo el ejemplo de Ramiro Bruschi: cuando él llegó al Olimpia jugó pocos partidos, hasta que entró en una semifinal y al Motagua (al Motagua de Jocimar) le hizo cuatro goles, más otro en la final, y salió campeón y fue figura, entonces las cosas no son como empiezan, sino como terminan. Acá estoy contento y trabajando duro...
El brasileño Jocimar lleva dos goles don Olimpia, ambos se los marcó ante Real Juventud. El delantero quiere ganarse la titularidad y demostrar que está para mayores cosas.
* El Bufalo brasileño:
Nombre: Jocimar Nascimento
Nació: En Vila Velha, Brasil, en enero 18 de 1979.
En Motagua, donde llegó por Luciano, fue campeón de Liga y de la Uncaf.
En el derbi capitalino de la primera vuelta fue silbado por las dos hinchadas.