Honduras
Reina de belleza, deportista, seguidora del fútbol y ahora... embajadora de la suerte catracha en el sorteo del Mundial de Sudáfrica del próximo diciembre 4; la mujer más hermosa del país tendrá el honor de sacar la esferita que ubicará a Honduras en uno de los grupos de 2010.
¡Uf...! Respiremos un poco, porque leer tremendo currículum no es fácil: se llama Blaise Masey (la edad la ocultamos por prohibiciones femeninas), quien desde agosto porta la corona de Señorita Honduras Belleza Nacional, un título más en su vitrina. Cuando alistaba los últimos trámites para partir rumbo a Johannesburgo (donde se llevará a cabo el Miss Universo), una llamada la tomó por sorpresa.
“No sabía que también estaría involucrada en el sorteo del Mundial, pasa que el Miss Universo se llevará a cabo en Sudáfrica y los organizadores han decidido que las señoritas que representamos a cada país seamos las encargadas de sacar la bolita de nuestras selecciones”, comienza diciendo, mientras comparte con su familia.
El trámite es así: el sorteo es el 4 de diciembre en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, justo para los días en que el Miss Universo estará por comenzar.
Por eso, las bellezas de los países clasificados serán las representantes de las selecciones en la rifa de Ciudad del Cabo.
Las manos de Blaise serán las que dirijan el camino de la H en el segundo mundial al que clasificamos en la historia. “Qué puedo decir, estoy emocionada, tengo que confesarlo, no soy seguidora del fútbol pero cuando juega mi Selección estoy pendiente de los juegos”, dice con su inconfundible tono dulce.
A tomar maletas...
El viaje de Masey está pactado para este jueves 5. La primera parada será Londres: “Todas viajaremos a Inglaterra y nos reuniremos allá; según tengo entendido, cuando estemos en Londres nos explicarán la mística del sorteo, pero a primera mano sé que sacaremos las bolitas de los bombos y las colocaremos en el grupo respectivo, yo sacaré la de Honduras”, comenta; de paso, agrega: “Nos han pedido que ese día (el 4 de diciembre) todas llevemos las camisas de nuestras selecciones, yo salí corriendo a comprarme una nueva para lucirla en el sorteo”, dice, alegre ella.
Increíble, su mano definirá el grupo al que irá la H en el Mundial de Sudáfrica. Las miradas de todos los hondureños estarán sobre ella en ese preciso instante, casi al mediodía de Centroamérica... Blaise se contagia: “Me siento muy orgullosa porque seré la encargada, no puedo evitar sentirme emocionada y nerviosa, es normal...”, dice.
¿Favoritos en el sorteo?
No puedo evitar preguntarle si ha pensado en algún rival en especial al que le gustaría que la Bicolor se enfrente. “La verdad que no”, me dice. Y mientras yo no puedo evitar pensar en Argentina, Inglaterra o Italia como rivales para la H, Blaise lo piensa bien, pero antes dice: “Siento que si ya estamos en el Mundial es porque esta Selección es muy buena, porque ha hecho sus méritos y por eso se ha ganado un lugar entre los grandes... Cuando se haga el sorteo me gustaría ver a Brasil como nuestro rival”.
A pesar de que los organizadores del certamen de belleza y del Mundial guardan en un cofre los secretos del sorteo, Blaise quiere soñar e imaginarse cómo será ese grandioso día. “Me parece que habrá muchas sorpresas, siento que se lucirán y habrá un show hermoso, estoy emocionada de ser parte de ese momento histórico”, comenta.
Que no se quede nada...
La maleta ya está lista. La corona en una urna de máxima protección; banda de reina ubicada en un lugar estratégico, ropa de gala, deportiva, trajes de baño, todo está listo... Un momento, falta mencionar lo más importante, la camisa de la H.
Blaise organiza así su vida previo a su viaje a Johannesburgo. En medio de todo no olvida el lugar que se ha ganado: “En el Miss Universo espero hacer un buen papel, representar muy bien a mi país, que todos se sientan orgullosos de Honduras y, ante todo, dejar en alto el nombre de mi país, que es tan hermoso”, finaliza.
A la chica se le viene una semana bastante agitada.
Tiene que preparar todo para su viaje rumbo a Europa y áfrica, despedirse de su familia, pensar en el soñado Miss Universo y, de paso, alistar su bella mano, la misma que le dará la suerte a la Bicolor en el Mundial de Sudáfrica.