Honduras
Su nombre ha recorrido la boca de todo aquel olimpista bien nacido y el Mundo Blanco lo arrulla y lo mece en sus brazos tras la heroica noche sabatina; Olimpia eliminó a su enemigo de ciudad con una superlativa actuación de Dani Turcios y Zona fue en busca de la persona que más ha pasado al lado del Enano en los últimos cuatro años y ocho meses, su novia, la modelo Paola Lazzaroni... "Mmm... todavía no sé qué le regalaré si sale campeón, déjenme pensarlo y después les digo", suelta el freno de manos la productora y presentadora de los microsegmentos "Espectáculos TVC", que prefiere no adelantarse a los hechos y develar algunos de los secretos mejor guardados de su príncipe blanco...
Es imaginable lo que estás viviendo, Paola, pero contanos, ¿cómo fue ver ese gol de tu amor, Dani Turcios?
Increíble, estoy súper feliz, demasiado contenta, como todos los olimpistas.
El juego lo vi en Silla junto a mis cuñados (hermanos de Dani) Júnior y Luis Miguel y la novia de Júnior, Alejandra; te cuento que en la mañana del sábado se apareció una "esperancita", yo le llamo "brillo", en la puerta de la casa de Dani y ellos que son de Sonaguera, Colón, muy dados a esas creencias, me dijeron que Olimpia iba a ganar, yo le conté a Dani y él no creyó mucho en eso...
¿Qué te dijo cuando hablaron horas antes del juego?
Mirá, Dani es una persona muy positiva y, aunque en la familia no estábamos muy esperanzados, él siempre me decía que estuviera tranquila, que íbamos a ganar, "todo va a estar bien, amor, no se preocupe", me decía.
Cuestión de orgullo...
Paola no podrá ser ninguna discípula de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, pero no le cabe duda que el partidazo que se gastó su Enano sobrevino a las críticas que el periodismo abarrotó contra la disimulada figura del ex Tecos y Peñarol.
"A él lo atacaron mucho después del juego del sábado y ahí le tocaron el ego, por eso jugó como jugó, para que vieran que todavía hay Dani para un rato largo, porque corrió como un cipote... también quería demostrarse a sí mismo lo que vale y anduvo jugando ¡guao!; por eso, cuando miraba todos esos buenos centros que hacía, a la larga yo me esperaba que hiciera ese gol y cuando puso ese balón para cobrar el tiro libre supe que era su gol, lo presentí".
¿Y cuando viste que lo expulsaron por haberse sacado la camiseta, pensaste en regañarlo?
No, para nada, no es para regañarlo, esa celebración valió la pena por el gol y por su amigo Wilmer.
A eso iba, ¿cómo es la relación de Dani y Wilmer?
Religiosa y armoniosa. Wilmer le manda mensajes de texto con pasajes de la Biblia y Dani le responde, aunque él es menos religioso, pero la amistad ha crecido y Wilmer le llena, es como su perfecto complemento.
¿Cuándo fue la vez que viste más feliz a Dani?
Con el tricampeonato, fue muy bonito.
Es que para Dani es muy especial, ver feliz a Rafael Ferrari; el presidente se preocupa mucho por Dani y el equipo es leal con los jugadores...
¿Te prometió algo?
Hasta ahora no, solo espero que en la final haga otro golazo... ja, ja, ja.
El trapo de 30 metros y un sentimiento
Otra vez ha sido la Ultra Fiel la que se robó el show, esta vez sin líos, sin violencia, como debe ser.
Dos semanas y cerca de 60 barristas trabajando a triple turno hicieron posible colgar el trapo gigante (de dos metros de alto por 30 de ancho) sueño de cualquier hinchada para su máximo ídolo: "La idea inicial era hacer una camiseta gigante con la cara del Matador y la leyenda, pero no nos ajustó el dinero, así que decidimos hacer el trapo que vieron el martes; lo más complicado fue la metida, ya que es prohibido por la Liga, pero le rogamos a la gente de Olimpia, Motagua y la Policía para que se hiciera una excepción y hasta el mismo Lin Zelaya (gerente del Azul) aceptó como un premio por habernos portado bien", contó uno de los líderes de la hinchada del León.