Alemania
Dieciséis récords del mundo cayeron este fin de semana en la etapa berlinesa de la Copa del Mundo de natación en piscina corta, incluidos los del alemán Paul Biedermann en 400 y 200 metros libres, mientras el estadounidense Michael Phelps tuvo una actuación decepcionante.
Phelps, un mito de la natación desde que se colgó ocho medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín, decepcionó a su público al quedar eliminado en las series de los 200 metros libres, después de haber sido sólo 12º en 1 minuto, 44 segundos y 7 centésimas.
La mayoría de los 16 récords los hicieron nadadores con los trajes de baño completos de poliuretano que estarán prohibidos a partir de enero.
Phelps, que lucía un bañador normal, no logró más que un segundo puesto en los 200 metros estilos y un quinto en los 200 mariposa.
"Puede estar bien haber perdido, me motivará más para el futuro", decía Phelps. "Había entrenado muy poco. Prefiero no perder pero sabía desde el principio que me sería muy, muy difícil ganar algo", añadió.
En otras pruebas el ruso Evgeny Korotyshkin rebajó su propio récord del mundo de 100 metros mariposa en 48.48, y el sudafricano Cameron Van Der Burgh batió su propio récord de los 100 metros braza en 55 segundos y 61 centésimas.
La holandesa Hinkelien Schreuder batió el récord de 100 metros estilos en 57.74, que hasta ahora ostentaba la china Zhao Jing, mientras que la australiana Leisel Jones batía el récord de 200 metros braza en 2 minutos, 15 segundos y 42 centésimas.