Honduras
Por eso Juan Carlos y su buró de entrenadores pide a la prensa que abandone el coloso metropolitano mucho antes de la tradicional oración de inicio de práctica que Wilmer Velásquez siempre dirige y que es un ritual que no se pierde, en las buenas y en las malas.
Hablando de goleadores...
"Tenemos que estar listos porque es una final, es la etapa determinante del campeonato, acá no se puede fallar", explica el Príncipe, que ha sido uno de los últimos en hablar con los medios, que no le han perdido la pista al hombre del momento: Wilmer Velásquez, el Matador que ayer hasta se dio el lujo de contar algunos pasajes de su vida de aficionado, "nunca lo he negado, cuando yo estaba chiquito era aficionado del Marathón, pero desde que vine a Tegucigalpa todo cambió y ahora soy puro blanco".
La plática fue informal entre el ídolo del Mundo Blanco y un grupo de periodistas, dentro del cual hubo uno que le recordaba las finales que se jugaban en el teleño pueblo de San Alejo.
Wilmer parece distendido, relajado, sin nervios. Firma autógrafos en un par de camisetas que han llevado a la cancha y bromea con varios colegas; el ariete de los 196 goles, 11 títulos, 20 finales y 25 goles al Monstruo Verde resume la cara de este Olimpia tan golpeado por las críticas hasta de su mismo pueblo: si el León juega con la alegría de su símbolo eterno, la copa parece garantizada.
Al DT le seduce; a la república olimpista, también
"A mí me gusta la dupla Wilmer-Rojas en la delantera, no sé a ustedes... Rojas tiene un enorme potencial y Wilmer pues una experiencia importante, podría repetir la dupla que salió ante Motagua, claro, pero miren, tenemos toda la semana y hay que esperar cómo se van desenvolviendo los futbolistas, las exigencias son enormes, así que no es mi estilo decir la alineación una semana antes", ha explicado Juan Carlos Espinoza cuando se le preguntó por una hipotética pareja de atacantes para el domingo.
Chau, chau, chau...
Los minutos de gracia se fueron acabando. El reloj de arena le quitó la vida al periodismo. Todos para afuera... "Lo único que les pedimos es una crítica objetiva, puede que no les guste la forma en que juega el equipo, pero por favor no se pasen en algunos comentarios, que todo sea con respeto, tanto de ustedes como de nosotros".
La última palabra, como la última cena, fue dirigida por JC, el entrenador que coordina en el banquillo más exigente del país. Casi nada...
El campeón se encierra y esta vez no deja ni la más mínima hendidura para el curioso periodismo que, aprovechando el primer día de entrevistas de la semana, se ha dejado advertir en el estadio Nacional; Olimpia sabe que se juega, en 180 minutos, la chance de repetir en lo más alto de nuestro torneo, por más que su fútbol no termine de excitar la pasión de su pueblo...