Honduras
Una vez la imagen de allí al lado será perpetua.
Wilmer Rayneal Neal Velásquez, con nombre y apellido y apodo incluido -El Matador-, le dijo adiós al Nacional.
Desde que llegó al Gigante del barrio Morazán, todos presintieron la salida del histórico goleador de San Alejo, quien a pulso se fue ganando, gol a gol, el corazón de la hinchada más grande del país.
"De verdad que solo tengo palabras de agradecimiento para toda esta gente", dijo con antelación al inicio de un protocolo que le rindió -antes de los 90 minutos- un tributo al hombre anotación de este país.
Cuando el grupo Amor y Fe entonó el Himno Nacional, la imagen de la TV y de esta foto habló por sí sola.
El Matador cantó por última vez la sagrada letra en el Nacional. "Tremendo agradecimiento, primero para Dios y luego para todos confiando en que lo mejor de Dios está por venir".
Antes que el árbitro talangueño Óscar Moncada pitara el inicio del juego, de manera informal Velásquez se fundió un tremendo abrazo con Roger Rojas, como cediéndole la capa, la espada y la muletilla al que muchos ven como el futuro Matador. (Cambio generacional: de Juan Flores a Wilmer Velásquez y del de San Alejo al Roro).
Le negaron la felicidad
Al artillero del Más Popular le quedó una y la mandó al fondo. Con toda la experiencia y la veteranía, el gallo mató con una sola ala.
A los 21 minutos, centro desde la izquierda y el de San Alejo de cabeza la mandó al fondo. Pero el línea 2, Rafael Beltrán, lo sorprendió en fuera de lugar.
En un segundo levantó su banderola, mientras en la pista las lágrimas de Wilmer no cesaban. Desde allí, el grito "Matador, Matador", no cesó.
Pero el tiempo del Matador fue tan solo de 69 minutos en la cancha.
La historia escribe en esta página que fue el brasileño Everaldo Ferreira quien le sustituyó y que el eterno delantero no salió conforme.
"Me voy contento con la afición, con el triunfo del equipo más grande. La verdad es que estoy caliente por lo que hizo el árbitro Moncada, quien no repartió la ley para ambos lados".
Velásquez además dijo: "es una verdadera pena que nos hayas expulsado así al Zurdo (Walter Hernández), eso fue casi una persecución, allí están los videos para que los revisen, creo que no es justo lo que se ha hecho con Olimpia esta tarde (ayer) en este partido", dijo el delantero, quien se despidió con un mensaje eterno de su familia y el corazón.
Al final... una vez la noticia no estuvo en el partido sino en el delantero, a quien su pueblo le dejó este mensaje:
"Por la gracia de Dios, fuiste, eres y serás grande ¡Matador!".