Honduras
No fue la mejor de las despedidas, pero al menos Luis Ramos fue titular en su último partido de Champions League. Olympic de Lyon le hizo los honores al hondureño que se trajo un sabor amargo de Francia. Los Galos ganaron 4-0 en casa y no hay nada más que hablar. El Debrecen fue demasiado débil, un confite para los franceses.
Luis Ramos entró desde el inicio. El entrenador András Herczeg le confió al catracho cubrir el sector derecho y recuperar la pelota. Sin embargo, Ramos estaba demasiado ansioso y al primer minuto cometió una falta sobre el sudamericano César Delgado.
El árbitro Florian Meyer advirtió a Ramos que no toleraría el juego brusco, así que el catracho tuvo que controlarse para no recibir una amonestación.
A los 23 minutos, Luis Ramos tuvo su primera aproximación al marco francés. El catracho no se complicó y remató de primera intención. Le faltó un poco más de picardía para vencer al portero Lloris, que se quedó tranquilamente con el balón.
No tuvo ninguna complicación y durante los 90 minutos no recibió ninguna llegada de alto riesgo. Dos minutos después, Gomis marcó el 1-0 a favor de Lyon. Antes de irse al descanso, Bastos puso de rodillas al Debrecen y elevó el marcador a 2-0.
Luis Ramos salió a los 57 minutos. No pudo más y tuvo que darle paso a su compañero Zoltán Kiss, que ingresó solo para ver el tercer gol en contra, una bonita anotación de Pjaníc.
Para cerrar, Cissokho marcó el cuarto gol y mandó a los húngaros -junto con Luis Ramos- de vuelta a casa. La Champions es un torneo completamente nuevo para el Debrecen, que llegó como un total desconocido.