Honduras
El capítulo de esta novela ya se está repitiendo mucho, no lleva a nada y tampoco entretiene.
Una nueva propuesta de nacionalizar al entrenador colombiano Reinaldo Rueda Rivera deambuló ayer entre las curules del hemiciclo legislativo en esta ciudad.
Tras haberlo mencionado en octubre pasado por la emoción de clasificar a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, una vez se ha dicho que vía un decreto (ayer Rodolfo Zelaya solicitó al pleno de la Cámara que se le otorgue la nacionalidad hondureña a Rueda) se daría la ciudadanía al estratega, quien reconoció que ese es su deseo.
"Espero que eso sea posible, yo ya me considero catracho y mis hijos se la pasan muy bien en este país tan lindo que nos ha abierto las puertas, no escondo ese deseo de ser hondureño", dijo en particular a Zona, el DT caleño.
Pero además dio una entrevista general donde expresó que en este país lo han hecho sentirse hondureño. "Espero que me den la nacionalización", apuntó esa vez.
Incluso el técnico colombiano ha dicho que se sabe el Himno Nacional de Honduras, que aprendió con su hijo Juan David, como requisito para graduarse en los estudios de segunda enseñanza, que realizó en esta capital en el presente año 2009.
Normalmente, si Rueda decidiera optar por la nacionalización sin el ofrecimiento directo del CN vía decreto, debería esperar cinco años residiendo en Honduras, tal y como lo exige la legislación nacional para sudamericanos (dos para costarricenses y uno para miembros del tratado CA-4 como Guatemala, El Salvador y Nicaragua).
El congresista Rodolfo Zelaya espera que en enero, Rueda ya pueda tener su nacionalidad. "Esperamos que en enero, antes de cerrar esta legislatura, otorguemos la nacionalidad hondureña a Rueda, ya que tampoco perderá la nacionalidad colombiana, porque nuestras leyes lo permiten". A resumidas cuentas, una vez más se le ofrece nacionalidad al estratega colombiano, pero la intención no pasa de ser nada más que un par de líneas en los diarios. Si van a actuar, háganlo ya porque esta novela entre más, más aburrida.