Honduras
Lograr que el Olimpia llegue en una condición "aceptable" al inicio del torneo es la principal preocupación del cuerpo técnico del equipo. Trabajar a mil 800 metros, sobre el nivel mar, resulta en la forma más rápida para recuperar el tiempo perdido en unas largas vacaciones de fin de año.
"Trabajar a esta altura nos permite oxigenarnos mejor, hay más tranquilidad, los jugadores descansan, se alimentan y entrenan y yo creo que ese es el objetivo principal que buscamos en estos doce días", aseguró el preparador físico del Albo, Jaír Janten.
La altura llena de oxígeno a los jugadores, pero también los hace tiritar; "el frío no afecta, están bien arropados, bien cubiertos y en ese sentido no hemos tenido ninguna dificultad", agregó el colombiano.
Hasta ayer, el equipo completó ya 14 entrenamientos desde el arranque de la pretemporada; la preparación física les permite ir teniendo el acondicionamiento para tener un buen arranque del torneo.
Así lo proyecta el asistente de Carlos Restrepo: "estaremos en condiciones para tener un buen comienzo y no hay excusas para esto.
En estos días hemos logrado los objetivos básicos que hemos buscado, más que todo en el aspecto físico", dejó claro Janten.
Bruschi y los retrasados
La lesión de Ramiro Bruschi ha obligado a Jaír Janten y al cuerpo técnico a elaborar un plan de trabajo especial para él, igual que para los jugadores que llegaron tarde a pretemporada.
"Bruschi está bajo las ordenes de fisioterapia, se realizan trabajos de fortalecimiento muscular específico a nivel de aductores, cuadríceps y posteriores, pero no dejará de trabajar".
Al uruguayo se le obliga a hacer caminatas y a trabajar con una bicicleta estática para incorporarse entre hoy y mañana a los trabajos con el grupo.
Por otro lado, Milton Palacios y Walter Hernández, que llegaron con cinco días retraso a los entrenos, tienen un régimen especial que incluye una sesión extra.
Olimpia por los momentos sigue fortaleciendo su musculatura y con cada día está teniendo más contacto con el balón.