Honduras
Andrés Copete es tan letal que, él solito, le pudo cambiar la cara a un tímido Victoria, que se encerraba en sus temores hasta que, al 88, se atrevió a hacer tres pases seguidos y facturó con un golazo del colombiano; al final, un injusto 1-0 para que la Jaiba venciera a Motagua, terriblemente superior los 90 minutos...
La tenía y sufría atrás...
El Lobo Guevara se empezó a imponer en el meridiano del campo y a disponer de dos socios de primer nivel: Emilio Izaguirre e Iván Guerrero, dos zurdos que andaban dulces por el bulevar izquierdo, el mismo donde Wilmer Crisanto dejaba tantas licencias como se hubiese propuesto; pero, aunque tuvo menos la posesión de la pelota, fue el Victoria el equipo que tuvo las más claras y las dos que rozaron el gol justamente llegaron de dos jugadores azules: Iván Guerrero, al 34, que rechazó un disparo de Andrés Copete y estrelló la pelota en el vertical, y Guillermo Díaz, al 40, que desvió apenas encima del horizontal un centro libre de Carlitos Morán.
Dos sustos que se antojaban innecesarios para un equipo más sólido, que proponía aprovechar la baja estatura de Carlos Escobar, el uno del Jaibo, con la altura de Georgie la Jirafa Welcome, el delantero que lucha por ir a Sudáfrica.
Baja la intensidad,
pero se viene el gol...
Un cabezazo de Georgie Welcome, que se encontró con la base del poste, y un fogonazo de Samir García (todo en dos minutos, a los 67 y 68) despertaron un segundo tiempo que consumía las piernas de los protagonitas y borraba el juego agradable; esta vez, el Ciclón, que seguía siendo el dueño de la redonda, que perdía por cansancio a su líder Amado, recuperaba por inspiración a Mauricio Weber y se la jugaba con tres delanteros (los primos Welcome y Cabrita), ponía a temblar la meta de Carlos Escobar... hasta que Andrés Copete se empecinó en torcer la historia y decretar con un zurdazo inapelable la primera derrota del Azul...