Honduras
Dicen que las segundas partes nunca son buenas pero es mentira.
Víctor Arturo Coello se recargó en pretemporada en Occidente y se mostró como un gigante en su regreso a la Profesional en los tres postes del Totopostero.
"Es una bendición de Dios", son las palabras que el goleador pronunció cuando terminó el partido ante Olimpia, donde sacó seis pelotas e incluso un penal (a Everaldo Ferreira).
"Ese penal fue Dios quien lo tapó, es por Él que tenemos la esperanza de vivir", dijo un Coello que espera ver el miércoles ante Victoria al Miraflores "a reventar porque Savio demostrará todo el trabajo que se ha hecho", finalizó el goledor que bajó del cielo.