Honduras
Fue una charla realmente amena. A Marito Zanabria le brota por los poros el amor al fútbol, pero sin dudar dice que jamás lo cambiaría por su familia.
Hincha de Boca a morir, "a Boca no se le cambia ni en broma", nos reveló, pero ante todo, amante a su familia, a compartir con ellos y a ver fútbol "en días lluviosos". Conozca a fondo al que una vez fue bautizado como Marito y con el sello de "puro talento".
Profe, ¿Qué hizo después de irse de Real España hace un año? Fue un año sabático, me dediqué a ver mucho fútbol, asistir a varios congresos siempre de fútbol, nada que ver con la dirección técnica, tuve ofrecimientos, pero ninguno llenó mis expectativas, pero bueno, yo ya había decidido tomarme mi año sabático para ponerme al día de todo.
¿Por qué la decisión de tomarse ese descanso? Siempre lo hago, me he acostumbrado a hacerlo, no soy de los que trabaja muchos años seguidos, si se toma mi carrera desde el año 86 que comencé dirigiendo a Boca luego tuve un año para descansar, es que esta es una profesión muy estresante que requiere tomarse un tiempo largo de descanso.
¿Es de los entrenadores que no pueden vivir sin el fútbol?
Sigo ligado por fuera, sigo viendo, sigo interiorizándome, sigo escuchando, aprendiendo, asistiendo a congresos, en fin, nunca me separo, pero por fuera en donde no está el estrés de la dirección técnica.
¿Cuántos partidos de fútbol ve a diario? Y es relativo, a veces por distintas circunstacias tengo que grabarlos y verlos luego, un día de frío o un fin de semana lluvioso es cuando aprovecho para ver partidos.
¿No se obsesiona por verlos? No, no... si puedo verlos en el momento los veo, pero si hay una circunstancia que me lleva a salir y no ver fútbol pues lo dejo grabando. Si hay un Boca-River un sábado por la noche y es un día en el que ya tengo pactada una cena con la familia, pues dejo grabando el partido y me voy con ellos.
¿Qué tanto extraña las canchas? Y al principio a lo mejor un poco, lo que pasa es que yo comencé muy joven a jugar, debuté a los 17 años, jugué hasta los 34, si lo dejé no es porque no estaba físicamente, es porque había tenido dos lesiones de rodilla y me tomaron de grande a los 31 y 33 años, me costó recuperarme y me di cuenta que no era el mismo de antes.
¿Cómo encontró todo en casa? Bien, con algunos cambios. La plantilla de alrededor de 35 o 26 profesionales iba a ser reducida por costos y a partir de los 25 jugadores el resto sería cubierto por juveniles. Antes el suplente que estaba esperando quizá era tan importante como el que estaba jugando, como el caso de Lalín, o Mario Martínez, o la Tanqueta Flores y hoy no están. Esos lugares ahora son ocupados por los Tobías, los Jairo Puerto, los Rivera, los Henry Martínez, los Mejía y entonces me toca prepararlos y sé que darán sus frutos.
¿Eso desanima o es un reto profe? Ninguna de las dos cosas, si me hubiese desanimado a lo mejor no hubiera venido, ellos van a rendir, solamente hay que darles su tiempo.
La última vez que dirigió a Real España fue subcampeón, ¿qué faltó para ser campeón? Hicimos todo para salir campeones, lo único que no logramos fue ganar los dos partidos de final para levantar la copa. El campeonato largo lo finalizamos ganando 38 puntos, perdimos por ahí un solo partido, lo pasamos a Olimpia que siempre en semifinales es complicado, pero bueno, llegamos a ese partido contra Marathón, perdimos el primero y nos empataron el segundo cuando ya faltaba poco para el alargue y nos quedó ese sabor amargo.
¿Tiene el equipo que quiere o falta algo, profe? Estamos bien, hay jugadores que no conocía, pero que iremos viendo y ya están respondiendo. Los chicos estaban más chicos pero yo creo que vamos a estar bien.
¿Este equipo le alegra la retina cuando lo ve jugar? Sí, tiene que dar mucho más todavía, ante Platense hicimos las cosas bien, ante Olimpia no fue así, pero apenas son las primeras fechas.
Hablando de Olimpia, cuando usted no estuvo su nombre sonó mucho para ser el DT de Olimpia, ¿qué hubiese significado para usted dirigir a Olimpia? Es una gran institución sin ninguna duda, es un grande del fútbol hondureño, para mí hubiese sido un orgullo que se pensara en mi nombre, pero bueno, estoy en Real España muy contento tratando de hacer mejor las cosas.
A tan solo tres fechas del Clausura, ¿se puede hablar de un favorito? No, no creo, yo creo que los grandes como siempre se van a perfilar, hemos arrancado con muchos va y venes pero bueno, al final somos los que nos vamos a consolidar y siempre saldrán por ahí un par de tapados, como digo yo, daría la impresión que será Vida que viene muy sólido y Platense que me ha gustado mucho.