Honduras
¿Actor, acróbata o jugador? Si engañar al árbitro es un arte y casi se ha convertido en una "cultura" del fútbol subdesarrollado, Sudáfrica se antoja apetecible para la "mano dura" que anuncia la FIFA contra los autores materiales de los famosos "piscinazos".
"Si un futbolista levanta ambos brazos con las palmas de las manos abiertas y las piernas dobladas por la rodilla en posición de arco o si da una vuelta extra al caer al suelo" es síntoma inequívoco de simulacro, afirma el resultado de un análisis elaborado por Paul Morris, un psicólogo de la Universidad de Portsmouth. "Elevar ambos brazos por encima del hombro es un indicativo claro de engaño.
Aunque este comportamiento es absurdo, el futbolista fraudulento lo hace para que el árbitro crea que la patada en su contra ha sido ilegal y la conducta histriónica le resulta necesaria para captar la atención del colegiado", afirma el especialista inglés.
Honduras y sus máximos "exponentes"
La más reciente función teatral de Carlos Pavón (en la segunda fecha liguera ante Platense en el estadio Morazán), que compró como verídica el juez central Óscar Hernández, ha desenredado el hilo de una polémica que, parece, no tendrá fin.
Pero qué le depara a la H en África del Sur, siendo que, además de Pavón, se suman a la lista de imitadores de faltas nombres como los de Wilson Palacios, Bonieck García y David Suazo.
"Estoy seguro que un árbitro como el suizo Massimo Busacca no se dejará impresionar en Sudáfrica, hay que tener presente que el trabajo psicológico que hace la FIFA antes de un mundial es impecable, sin desconocer tampoco que los árbitros son humanos", comenta el árbitro asistente de tres mundiales, Reynaldo Salinas, que resucita uno de los episodios que más recuerda cuando actuaba pegado a la línea: "En un partido de Olimpia el jugador Bonieck García impresionó a Mario Moncada en el área y cuando Mario iba corriendo a señalar el manchón penal, yo lo llamé enseguida y le dije que era una gran simulación, de inmediato se retractó y no hubo penal".
Concentración total...
Del primero al 15 de marzo, la FIFA reunirá en Zúrich, Suizao, a los 30 nazarenos que se encargarán de impartir justicia en el Mundial. Habrá exámenes médicos, teóricos y prácticos y, sobre todo, se definirán las estrategias a seguir para unificar un gremio que tiene características sui géneris en cada continente. Amílcar Burgos, miembro de la Comisión Nacional de Arbitraje, reconoce que "moralmente el jugador no debe engañar porque el público paga para ver un partido de fútbol, no un acto circense.
Una conducta antideportiva es una mentira para el árbitro, para el adversario y para el aficionado, así que la FIFA guarda mucho recelo en este tema, sobre todo en un mundial, y enfatiza al róster arbitral a diferenciar exactamente una simulación de un contacto casual".
El Oscar a mejor actor...
Está claro que si Pavón, Wilson, Bonieck y David logran engatusar a Roberto Rossetti, Luis Medina Cantalejo, Óscar Ruiz, Jorge Larrionda, Frank de Bleeckere, Alberto Undiano Mallenco, Florian Meyer o al mismísimo Busacca (el mejor rankeado en la actualidad), la Academia de las Artes les tendrá apartado su trofeo para julio pero, antes, bien podrían haber acabado con la carrera de uno de estos guardianes de las leyes futboleras. "Si nuestros jugadores tienen esa habilidad, allá el árbitro que caiga en la trampa", reconoce Salinas, "pero por eso es que ahora la FIFA hace tanto énfasis en la preparación física, para que el juez esté cada vez más cerca de la jugada y no se deje timar".
Luego, el de Jacaleapa, El Paraíso, añade un punto más a la discusión: "Lógicamente que nuestros jugadores llegarán al Mundial como 11 desconocidos y si impresionan en Honduras, en Sudáfrica serán 11 jugadores más, por mucho que cada árbitro estudie a los futbolistas de los equipos que dirigirá".
Reinaldo Rueda,el pastor del rebaño
Mientras la papeleta amarilla es, por los momentos, la sanción más grave para un jugador que sea pillado simulando una falta en cualquier lugar del campo, descartando por completo el empleo del video (como alguna vez lo pidiera la Federación Inglesa), la Federación de Fútbol parece contar con el mejor de los instructores arbitrales.
"Le mentiría si le digo que la Fenafuth hace charlas continuas a los jugadores, pero sucede que el profesor Reinaldo Rueda es el primero que advierte de temas arbitrales y una vez él mismo me lo explicó: ‘Amílcar -me dijo- si yo no aprobaba el examen de reglas arbitrales en Alemania, no me daban el título de entrenador’".
Así que el Doctor es el más indicado para evangelizar a los simuladores; "de todos modos, también es cierto que el jugador muestra un comportamiento en su equipo y otro muy diferente en la Selección, ya que en la H nadie le aplaude un mal comportamiento y por eso piensa dos veces antes de burlarse de la gente".
¿Juego limpio?
A poco más de cien días para comenzar el espectáculo deportivo más visto en el mundo, el duelo entre el "policía" (árbitro) y el "ladrón" (jugador) va tomando un matiz más allá de lo estrictamente futbolístico. Aparece la moral, la ética, el juego del gato y el ratón y hasta la misma continuidad en el Mundial 2010.
"Si un árbitro se come una simulación, tenga por seguro que al día siguiente le tienen listo los boletos de regreso a casa", advierte Amílcar Burgos; "el arbitraje perfecto nunca existirá, el video sería lo más fácil para la FIFA, pero ahí mismo le quitaría la pasión al fútbol", señala Reynaldo Salinas.
Corolario para el jugador: si lo vas a hacer, hacelo bien, si no mejor ni te atrevás...