Honduras
El Mundial de Fútbol corre por las venas de Maynor Figueroa. FIFA llegó hasta la fría Londres, donde vive Maynor Figueroa, y habló de la Selección catracha y sus expectativas para Sudáfrica. Figueroa está llamado a ser una de las grandes revelaciones de la Copa Mundial.
El defensor de 26 años se ha convertido en una de las figuras del Wigan y es un jugador fundamental en la histórica clasificación de Honduras a la cita más importante del balompié en el mundo.
La agónica clasificación
Es inevitable comenzar la charla con la montaña rusa que significaron los dos últimos partidos clasificatorios para Honduras, en los que pasaron de la alegría al drama y de nuevo al júbilo en 180 minutos escalofriantes.
Figueroa recuerda lo que sucedió en esos momentos y cómo lo vivió.
"El partido que puso en duda la calificación fue contra Estados Unidos. Necesitábamos ganar de local, lo que parecía posible porque lo habíamos conseguido en todos los partidos hasta entonces. Pero no jugamos bien y perdimos", lamenta, aún con amargura.
"Eso nos obligó a jugarnos el pase en El Salvador donde ya no dependíamos de nosotros, había que ganar y esperar que los estadounidenses se impusieran a Costa Rica", recordó.
Con potencial para sorprender...
A partir de ese momento, el presente del hondureño se hizo brillante. Y ahora, con boleto para Sudáfrica en manos, el análisis reposa en el complicado grupo que deberán sortear los centroamericanos, con España, Chile y Suiza.
"Son muy buenas selecciones, y si se señala a un equipo pequeño, es Honduras, pero a mí me gusta recordar que son esos equipos supuestamente chicos los que más ponen en aprietos a los favoritos", señala con convicción.
España es el que motiva
Por supuesto, el partido que más alienta al equipo catracho es el que lo enfrentará a España. "Para nosotros va a ser un privilegio enfrentar a la candidata a ganar el Mundial, a la mejor selección del mundo", reconoció, "quizás algunos quisieran evitarla pero nosotros no. Eso nos permitirá saber si estamos con la capacidad para hacer mejores cosas".
Figueroa considera que el recuerdo de España 82 se había convertido en un estigma para los jugadores hondureños.
"Ya estábamos cansados de escuchar la misma historia, nos habían tocado el ego, porque a lo largo de 27 años se repetía lo mismo. Y nosotros fuimos los llamados no a cambiar la historia sino a aumentarla y a llegar al segundo Mundial en la historia del país", finalizó.