Honduras
Tuvo que soltar un poco el acelerador, porque ya había alcanzado mucha velocidad.
Anthony Lozano, el más cachorro de la manada del Albo, tuvo una tarde épica y de memoria ayer tarde en ciudad capital.
“Fue una tarde en la que nos aplicamos mucho, en la que conseguimos lo que el DT Restrepo nos pidió”, dijo el Choco, quien aún tenía en los ojos el brillo de haber marcado tres goles.
La pubertad le llegó en el Nacional, se hizo hombre de gol en un solo juego “me siento feliz pero me importa seguir trabajando y mejorando, esto es un premio porque los compañeros hemos trabajado muy duro”, se despidió diciendo el goleador.