Honduras
Devastada la estructura ósea del país, había que apostar a la solidaridad para impedir que se desvaneciera el último trozo de esperanza que no había matado el paso devorador de Fifí, un huracán convertido en demonio allá por septiembre de 1974; iluminados, los dirigentes de Olimpia y Motagua de esa época pactaron hacer un partido a beneficio y destinar el total de lo recaudado a las personas damnificadas.
Y el juego se disputó un domingo en la tarde en un repleto estadio Nacional. La gente se acercó, primero, a apoyar a los compatriotas y, luego, a ver a las figuras de la época: Crisanto el Manga Norales, Salvador Bernárdez, Rigoberto la Shula Gómez, Antonio el Toño Obando, Óscar García, Rubén el Chamaco Guifarro, Jorge Bran, Mariano Godoy y los nombres que llenaban la pupila de buen fútbol por la segunda década de balompié profesional en el país.
Bien lo dice el inmortal pie de foto que ilustra la inusual gráfica guardada en los anales del periodismo deportivo: “Los eternos rivales del fútbol capitalino, Olimpia y Motagua, posan juntos minutos antes de su clásico benéfico”. Muy pocos lo podían creer.
La misión y la anécdota...
Zona Deportiva fue en busca de uno de los protagonistas vivientes de ese encuentro, que bien puede significar un momento aparte en la historia de los derbis capitalinos.
Marianito Godoy, volante central de aquel Ciclón setentero, ayudó a descubrir el sentimiento que despertó en el mundo del fútbol al ver que 22 camisetas que se odiaban en el campo pudieran alejar las malas vibras y posar juntas para la cámara del veterano Aulberto el Tigre Salinas: “Don Pedro Atala y don Marco Tulio Gutiérrez fueron los de la iniciativa de hacer ese encuentro junto a la gente de Olimpia, unos días después que pasara el Fifí por la costa norte”.
¿Qué recuerda de esa vez que se juntaron ustedes, los de Motagua, con los de Olimpia, Marianito?
Pues que parecía que nos queríamos, ¿no?... ja, ja, ja... Era algo que no se daba siempre, pero todo fue para demostrar nuestra solidaridad con los hermanos hondureños afectados por el huracán.
¿Recuerda quién ganó?
¡Uh! No, la verdad no. Fue hace 36 años (empataron al final 1-1), pero lo que sí recuerdo es que la gente llegó en masa al estadio, había mucho público y nosotros jugamos con amor.
Lo que sí me acuerdo es que yo jugué el primer tiempo y el segundo lo vi en la gradería, junto a don Pedro Atala, que estaba preocupado, nervioso, ansioso... de repente le preguntó a don Pedro el por qué estaba así si era un partido amistoso y me contestó: “A mí no me importa que sea amistoso, es contra Olimpia, Marianito, y contra Olimpia no podemos perder”.
¿Pero ustedes eran amigos fuera del campo con los del Olimpia?
Sí, claro, fuera del campo compartíamos mucho con ellos, sobre todo con los que éramos compañeros en la Selección, como Shula Gómez, Jorge Bran, óscar García... con todos nos llevábamos bien.
Sería bueno repetir esa acción este domingo, ¿no cree, Marianito?
Sí, seguro, en estos momentos en que las barras de ambos equipos se llevan tan mal, sería buena idea hacer algo similar y que, al final, gane el mejor.
El 1-1, al final de cuentas, fue lo de menos. El corolario y la unidad de los vecinos odiados es lo sobresaliente. Y hay que imitar lo sobresaliente...