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Turquía
Si jugar de visita sigue siendo una de las peores experiencias para la H de Reinaldo Rueda, el laboratorio turco terminó de convencer a los incrédulos; fastidioso e incómodo 0-2 en un semivacío estadio Ismet Inonu, esta vez con una floja exhibición de los referentes hondureños...
Como las ráfagas, esos vientos fuertes pero de poca duración, el tiqui-tiqui de la H llegó a cuentagotas y se lloró la primera ausencia de peso, la de Ramón Núñez.
Dani Turcios insinuaba su talento, pero todo se cortaba en sus desesperados compañeros de fórmula: la Mosca álvarez no era el de Bari, David Suazo ni siquiera hacía cosquillas y Carlo Costly peleaba más de lo que jugaba.
Renglón aparte a la exultante presencia de Wilson Palacios, el Harry Potter negro que, lejos, es el mejor jugador de la Bicolor.
Pero hasta el Mago adquiría por contagio la enfermedad que atacaba las piernas de la Selección y se evaporaba hasta escuchar los aplausos del pueblo hondureño al 70, cuando Hendry Thomas ingresaba en su lugar. Dedo arriba para el del Tottenham inglés.
Sin oposición...
Tras una clara mano en el área de Servet Cetin, que el árbitro eslovaco Pavel Olsiak no sancionó como penal, una defensa catracha que navegaba sin chaleco salvavida en aguas turbulentas y un Emre Belozouglou que exponía su talento, llegó el defensa central Emre Gungor a ejecutar justicia en el marcador al minuto 40: centro de la esquina de Belozouglou, dejadita de cabeza de Arda Turan y cajonazo dócil de Gungor para aumentar las dudas en la zaga nacional; el experimentado Halil Altintop, al 54, supo sacar petróleo de la inoperante marca hondureña, encaró sin marca y derrotó a Donis Escober con un derechazo que se introdujo en el mismo ángulo que defendía el uno del Olimpia.
Manteniendo la base de la defensa (donde seguramente solo habrá hecho falta Noel Valladares y Osman Chávez), el Doctor Rueda empezó a probar variantes: Amado Guevara, Carlos Pavón, Walter Martínez, Hendry Thomas, George Welcome y Erick Norales hicieron acto de presencia en la parte B.
Hubo alguna reacción, más por inercia, y Pavón no pudo definir de zurda al 56, Emilio desviaba al 65 y Amado dilapidaba al 92...
Desnudados por un rival de altura, el examen fue todo un éxito, pero... que así no sea en el Mundial, por favor.