España
El Barça aprendió la lección de lo sucedido durante el pasado verano y no volverá a repetir los errores que dieron al traste con el fichaje de David Villa.
En este segundo asalto, la prudencia marcará la pauta negociadora. El club solo saltará al ruedo cuando las piezas estén debidamente atadas.
El jugador está más codiciado que nunca y el Valencia no facilitará la marcha de su futbolista más emblemático.
Billetón
El Barça tiene constancia de que la operación se podría concretar en 40 millones de euros, a tenor de los artículos que llegan desde Valencia por los graves problemas económicos que atraviesa. En el caso de que el Barça se decida a dar un paso al frente, pedirá que El Guaje tome nota del ejemplo protagonizado por Cesc Fàbregas, un refuerzo de lujo para el Barça 2010-11.
Es decir, con máxima discreción y elegancia, el jugador debe dejar claro al resto de pretendientes que su única voluntad es recalar en el Barça. Un mensaje inequívoco que el Valencia también debe encajar de buen grado para tender un puente sobre el que entablar negociaciones oficiales.
Justo todo lo contrario de lo sucedido hace solo unos meses y que acabó con el fichaje frustrado, Mestalla en pie de guerra y Laporta obligado a cambiar un avión de rumbo para atar al sueco Zlatam Ibrahimovic.