Honduras
La tarde que el Matador salió decidido a lucir sus mejores galas, un ave le dio su bendición.
Los lustros tardíos de un Savio que pretende ganar a pura inercia fueron aprovechados por un Real España que no extrañó a su líder Carlos Pavón.
En su lugar, fue el uruguayo Julio el Palomo Rodríguez quien se puso la capa de héroe para firmar los autógrafos el fin de semana. Hizo dos goles (y muy buenos por cierto) que le dieron el triunfo al Real España 2-1 ante el Deportes Savio, ayer domingo en el estadio Miraflores de la Sultana de Occidente ante un poco más de mil hinchas.
Pero los goles llegaron producto de esa oportunidad grande de definir cuando antes, con una Máquina recién overjoliada que le permitía meter velocidades a su antojo.
El Palomo se deshizo de esa cáscara de pichón y marcó el primero como en sus mejores tiempos en Italia.
El charrúa se sacó un derechazo que dejó tirado en el césped al golero Júnior Morales. Apenas y llevaba cuatro minutos en el terreno de juego, cuando el sudamericano celebraba ante silencio rencoroso del Miraflores.
Pero aún le quedaba un poco más al Palomo. Extendió sus alas e hizo que su juego se desplegara en la viveza de su experiencia y a los 32 minutos se combinó por la banda con Nery Medina, se metió al área y cuando el centro llegó, su cabeza brillosa ya estaba dándole la orden a las manos de estirar la camisa carbonera y gritar el 2-0.
Al final, cuando todo parecía acabado, el juvenil Juan Ramón Mejía hizo un gol de otro planeta y la metió en el fondo del arco de Kevin Hernández, con un fusilamiento morazánico.
Fin de la historia de un Savio ahora candidato primero al descenso.