Honduras
Róger Rojas abrió y cerró el telón olimpista en el mismo partido. Rojitas marcó a los 32 y lleno de euforia explotó de felicidad.
"Agradecido con Dios porque me dio la oportunidad de anotar en este partido", manifestó. Pero la fortuna seguiría de la mano del goleador que a los 89 marcaría su segundo tanto y el cuarto para el Olimpia.
"Esos goles son dedicados para mi familia y para Dios, quiero que sepan que esto apenas es el comienzo y ojalá que vengan muchos goles más", indicó.
El técnico Carlos Restrepo le ha dado la oportunidad a Rojas para ser titular en el equipo, hasta el momento no ha defraudado. "Estoy muy agradecido con el entrenador y por fortuna me ha salido todo bien. Creo que estos goles son producto del sacrificio y el trabajo que realizo en cada entrenamiento".
El Muñi y su tatuaje
Otro de los que disfrutó de la goleada blanca fue el Muñi Ruiz. El pequeño atacante marcó el 3-0 contra su ex equipo el Hispano y le dedicó el tanto a su hijo. Levantó su brazo derecho y se señaló un tatuaje que luce con honor.
"Ese tatuaje es el nombre de mi hijo Milton y para él está dedicado ese gol". Ruiz no había tenido la oportunidad de jugar y debutó contra su ex club. "Hispano fue mi equipo y me llevo muy bien con Abner. No apostamos nada, pero este juego ya es historia, solo me quiero afianzar".