Honduras
Un proyectil de alta precisión, lanzado por la fuerza aérea olimpista al minuto 77, fue el antídoto perfecto para que el Albo saliera vivo de una cancha árida, alevosamente traicionera y desleal, minada a cada cinco metros cuadrados y que ha dejado con números redondos al Rey de Copas.
Vaya paradoja
Si de tremenda estafa de campo ha salido uno de los mejores goles de la jornada, habrá que pedir para que los fantasmas se lleven los maleficios del estadio Miraflores, el viejo reducto invencible para el Torito copaneco que, ayer, ha visto una pobre versión de su hijo predilecto, ni siquiera capaz de recordar las coordenadas que le valieron muchos aplausos en el 1-1 ante Motagua a media semana en la capital.
Vaya paradoja
Cuando Óscar el Chunche Zepeda (uno de los cambios propuestos por Carlos Jurado en el complemento) había conseguido dibujar la peor cara de la defensa capitalina, Olimpia se ha encargado de pulir su amuleto de tiro libre y Dani Turcios no ha fallado otra vez; de los mejores hombres del León, el Enano ha revivido la fama de su gran zapato derecho y cobrado un tiro libre espectacular que, por más que intentó, no ha podido atajar Júnior Morales.
Fue un cajonazo bien educado, amable, que pidió permiso al aire y se fue a descansar a la meta del atormentado uno local.
Vaya paradoja. Dani pudo cosechar en medio de tremenda aridez…
Un partido hecho a la medida…
Hechos bien los cálculos, considerados todos los imponderables posibles, Olimpia supo terminar la faena ante los equipos involucrados en el irresistible triángulo amoroso del descenso.
Venció a Hispano (en Tegus), a Real Juventud (en Santa Bárbara) y a Savio; en Copán, llenó el tanque de oxígeno, guardó medicamentos para sobrevivir en la adversidad y salió de caza cuando el enemigo dormía; una lección de cómo vencer en estas condiciones, muy a pesar de que Milton el Muñi Ruiz se las ingenió para aparecer dos veces solo en el área local, pero sacó "reprobado" en la clase de cabeceo.
La más clara al minuto 60, cuando un tiro de esquina de Dani Turcios (de nuevo, el mejor de Olimpia) no pudo ser martillado por el ex Hispano, que empieza a ganar minutos con la camiseta blanca. Tampoco estuvo fino Rojitas, el compañero de ataque del Muñi.
Roger Rojas ha gozado de dos claras, la más importante al minuto 54, cuando otro pase de Dani (¿quién más?) encontró una mala técnica del Ro-Ro y un swing perfecto, como en el béisbol.
Pero enfrente, apenas Francisco el Kalimba López y Juan Ramón Mejía (los dos ex de Olimpia) entendían que para Savio era una final la que se estaba jugando.
Lástima
Fueron burlados por sus propios compañeros y el Torito no aprovechaba ni que la fiesta era en su propia casa. Al 5, un error de Franz Arévalo le dejó el espacio y el tiempo perfecto a Juan Ramón, quien remató apenas elevado, mientras que al 45, un remate con el empeine del Kalimba rozó en Dani y se fue al tiro de esquina.
Se impuso la casta…
El correr de los minutos fue permitiendo que Ramón Núñez y Dani Turcios le perdieran el temor a la cancha del Miraflores, más parecido al territorio hostil de la ganadora del Oscar, The Hurt Locker.
Mezcla de tierra, grama, cal, rebotes que nadie espera, hoyos, piedras y alguno que otro objeto contundente, jugar acá en acto de valentía.
Pero todo se fue dando proporcionalmente: Carlos Jurado (en las gradas tras la expulsión que sufriera contra Motagua) no arriesgaba, o arriesgaba poco, y la dupla Núñez-Turcios fue ganando confianza y transmitiendo seguridad a sus compañeros.
Al final, antes de un centro-disparo de Mario Chávez que Noel contuvo con aprietos, el brasileño Everaldo (en lugar de Ruiz) y Alexander López (en lugar de Rojas) entendieron la misión y, con ayuda de un mediocampo olimpista generoso en la recuperación, hasta casi hacen llegar el segundo gol…