Honduras
Una pésima campaña no puede tener éxitos. El Marathón se está despidiendo de la liguilla.
Ya no le quedó ni Concachampions y anoche, casi ve nulas sus posibilidades de estar en la liguilla al caer 1-0 ante Vida.
Sí, el Cocotero llegó al Olímpico y abofeteó al Monstruo, que ya no da miedo.
Nadie del estadio Olímpico esperaba lo que iba a suceder. Apenas en el reloj pasaba un minuto cuando llegaba el invitado de honor.
En una corrida por la banda derecha, el goleador del Rojo, Jerry Bengtson, mandó un centro para su compañero, un defensor del Marathón se resbala y llega el colombiano Charles Córdoba que de derecha solo la mandó a la esquina de la meta.
Y la cámara se fue con el goleador que sonreía y no paraba de celebrar. Y minutos después se vio el rostro desencajado del técnico Nicolás Suazo.
El resultado era catastrófico para las aspiraciones del equipo sampedrano en llegar a la liguilla. El Monstruo se mostró enojado en los minutos siguientes y llegó constante al marco ceibeño, el Peri Martínez es el que estuvo más cercano del gol, pero la mandó arriba.
Y tan mala es la campaña del Marathón que la afición está en rebelión. Hubo déficit en el Olímpico al llegar solamente mil 65 aficionados que silbaron a un equipo que ya no tiene vergüenza.
En el segundo tiempo el cuadro Verde no mereció suerte. La derrota es lo que merece porque el Vida se paró muy bien y demostró una vez más que está para grandes cosas en este torneo.
Al final del juego, con pesar el DT Nicolás Suazo dijo que, “con esa actitud no se puede clasificar, perdimos con un equipo que no hay que desmeritar y un rival directo. Con todo esto que nos está pasando, estoy claro que el responsable soy yo y solo nos resta trabajar”.