Honduras
La brecha que hay entre el fútbol y la TV se está acortando con el paso de los años y ahora es más común ver a futbolistas comentando en los programas que invaden los televisores; Nahún Alberto Espinoza, por ejemplo, dejó su tablero de entrenador y se puso el smoking, se colocó un micrófono en el pecho y empezó a hablar de fútbol para la compañía Televicentro.
Comentarista deportivo es su nueva función, la que desempeña con mucho orgullo al lado del equipo que dirige Salvador Nasralla. Antes de “entrar al aire”, Nahún le regaló unos minutos a Zona Deportiva y habló largo y tendido de su nueva vida en el fútbol...
¿Cómo ha sentido el cambio de entrenador a comentarista deportivo?
Es una nueva faceta en mi vida y me estoy acomodando poco a poco. Hay muchas cosas que tengo que aprender pero, en términos generales, me toca hablar de lo que conozco, de fútbol.
¿Cómo se ligó a Televicentro?
Por la relación que tengo con el señor Rafael Ferrari, con Olimpia y con Rafa Villeda. Habíamos comentado junto con Eduardo Bennett en algunos partidos de la Selección y, al no tener trabajo como entrenador, pues no desprecié esta oportunidad que se me brindó.
¿Le parece difícil hacer periodismo deportivo?
Es difícil porque hay que tener un conocimiento muy amplio de muchas cosas. Yo no soy periodista, pero la ventaja que tengo es que estudié el fútbol y no tengo problemas en ese sentido, pero si me tocara hablar de otras cosas, como del baloncesto o el béisbol por ejemplo, ahí sí voy a tener algún grado de dificultad.
¿Se mira entrevistando jugadores, por ejemplo a los que ya dirigió?
Mmm... no tanto así, creo que para ello se necesitan algunas técnicas específicas. Lo podría hacer si estuviera acompañado de otros periodistas que dominan más el área. Yo solo no me veo en eso.
Lo vimos vestido de saco y con micrófono en mano en el estadio Nacional, junto a Orlando Ponce, ¿cómo se sintió en esa primera transmisión en directo? Ja, ja, ja... me sentí un poco fuera de sitio, pero a medida va pasando el tiempo me voy sintiendo más cómodo.
Todavía no me siento... cómo te explico... tan a gusto hablando de lo que hacen los jugadores, pero sé que poco a poco me acostumbraré.
¿Siente que lo hizo bien esa oportunidad?
No estoy seguro, creo que fue el Olimpia-Hispano de principios de marzo. Yo me siento bien comentándole a Olimpia, pero hay que ser claros y decir que nosotros en TVC no tenemos restricciones para decir lo que pensamos.
¿Hubo nervios cuando vio la luz roja de la cámara apuntándole a su rostro?
Sí, por supuesto, porque quiero aportarle a la gente algo que no haya escuchado. Yo quisiera explicarle a la gente mis conocimientos como entrenador con palabras entendibles, pero el tiempo no da.
¿Le ha costado adaptarse al mundo de la TV?
Ay... me falta mucho. Todavía el juego de cámaras me cuesta un poquito y a veces me pierdo. Al principio me ponía muy largo el micrófono, pero ahora ya aprendí cómo colocarlo; lo bueno que tenemos en el canal es que llevas un apuntador donde te van diciendo lo que tienes que hacer, cómo está el sonido y cuál cámara debes atender más.
El contacto con las cámaras es importante. ¿Le cuesta verlas mientras comenta?
La gente tiene que entender que cuando uno está en una conversación con varias personas no puedes estar viendo solo la cámara, porque tienes que estar atento a lo que dice el entrevistado.
El domingo llamó alguien molesto porque dijo que no mirábamos la cámara, pero nosotros no podemos desatendernos del invitado.
Antes lo entrevistaban a usted... ahora se invirtieron los papeles y le toca preguntar. ¿Cómo lo toma?
No me gusta preguntar por preguntar. Me interesa tocar temas que conozco y otras cosas de jugadores o dirigentes, en función de quién sea el entrevistado.
¿Ha cambiado su vida ahora que hace un trabajo diferente al de entrenador?
Ahora no me levanto tan temprano. Aquí son horarios nocturnos y me da la oportunidad de hacer otras actividades en el día. El ingeniero Salvador Nasralla es muy organizado y nosotros tenemos una planificación, tengo que estar en “Fútbol a fondo”, “Cinco deportivo” y en ciertos partidos de la Liga Nacional.
Está de moda que los futbolistas se vuelvan comentaristas deportivos. Pasó con Límber Pérez, Carlos Prono, Juan Carlos Pineda, Arnold Cruz y otros. ¿Qué opinión le merece?
Está bien porque el tema del fútbol lo tiene que hablar gente con conocimiento específico de fútbol.
Su primera entrevista fue a Reinaldo Rueda en “Cinco deportivo”. ¿Cómo se sintió hablando con él?
Bien, porque cuando uno está con personas educadas se puede hablar. Yo le pregunté a Rueda sobre el rendimiento de Rambo y de Edgar en la Selección y él me contestó directo, diciendo que no es el adecuado.
¿Si le piden que sea más punzante a la hora de preguntar, lo podrá hacer?
No lo aceptaría porque estaría induciendo al entrevistado por un camino y yo sé cuándo quieren sacarte palabras que no sientes ni piensas. A mí me han agredido con ciertas preguntas y sé lo que se siente estar en esa posición.
¿De qué manera se prepara para comentar un partido?
Paso viendo muchos programas deportivos internacionales y me gusta ver cómo interpretan el fútbol. Son culturas diferentes a la nuestra, nosotros no tenemos esa versatilidad para adaptarnos a la controversia. Me gusta el programa “La última palabra” de FOX, ahí están Diego Latorre, Fernando Niembro y el Bambino Veira.
¿“Fútbol a fondo” o “Cinco deportivo”?
Ambos, porque uno tiene siempre su espacio. Yo no tengo intención de invadir lugares que no me corresponden, porque hay gente de más experiencia, como Juan Carlos Pineda, Ponce Morazán, don Julio Núñez, Foncho Guzmán Carías, y me toca aprender de ellos. En “Cinco deportivo” se puede tocar tantos temas, hasta de la vida cotidiana, contrario a “Fútbol a fondo”, que es netamente deportivo.
¿Cree que ahora es más “león a fondo” que nunca, como dicen en la calle?
El hecho de que la mayoría de los que ahí estamos hayamos pertenecido al Olimpia no significa que no vamos a dejar de hablar de lo que realmente pasa en la cancha. Nos vamos a sujetar a eso. No me gusta la especulación.
¿Qué tal es Salvador Nasralla como jefe?
Salvador tiene su grado de estatus en el canal y es un tipo muy organizado, con tantos años de experiencia. Una gran persona de la que se puede aprender muchas cosas.
¿Se mira comentando en el Mundial de Sudáfrica?
Esa fue una de mis prioridades en el canal. No me veo yendo a Sudáfrica, pero sí comentando desde acá los juegos de Honduras.
Ahora que está en el gremio, ¿en qué cree que debemos mejorar los cronistas deportivos?
En la forma que se tocan ciertos temas. Si es un tema serio no se puede estar bromeando mucho. Si se exalta mucho a un jugador joven se le hace un mal; al final, es una cuestión de conocimiento y capacidad, sin embargo, la radio, la TV y la prensa tienen su forma de dirigirse al público.
¿Por cuanto estará Nahún Espinoza en la TV?
Mmm... la verdad es que no te puedo decir porque tampoco quiero decir que estoy abandonando mi profesión de entrenador. Me parece que si puedo crecer en esta área, es un campo que lo tengo abierto, pero en el campo de técnico lo veo reducido, porque hay problemas financieros en los equipos y eso me preocupa, a mí no me gusta la inestabilidad, soy más de rutinas que de estar batallando continuamente.
Con eso me indica que no extraña las canchas. No, fíjate que no extraño dirigir porque tengo la compensación de estar metido en el medio. Aunque gane menos, hay más estabilidad, tengo la oportunidad de estar con mi familia y eso el dinero no me lo compensa.
La carrera de entrenador es mejor pagada, pero tengo que dejar a mis seres queridos y eso es un costo muy alto para mí.