Honduras
La tarde de trabajo ha tenido la misma mística de las últimas jornadas; abundante lluvia, cancha húmeda... pero mucho entusiasmo.
Motagua está contagiado de semifinal, sueña con el título y ha regresado de Copán -donde enfrentaron el sábado a Savio-, con un nuevo chip; el de invitado a la liguilla.
El grupo, en su mayoría, no ha tenido acceso a las grabadoras y micrófonos, orden del Primi que decidió desintoxicarlos del mundo mediático.
Mientras, los que sí han podido acercarse a los medios dijeron: "Estamos emocionados y con ganas de que ya llegue el primer partido de semifinal", aseguró Mario Gómez.
De paso, el zurdito comentó: "Siempre se ha dicho que jugar en Puerto Cortés es complicado, pero nosotros queremos terminar con esa regla".
Se toman medidas...
Mientras Maradiaga busca su once para enfrentar a los de Héctor Vargas, el cuerpo médico, aliado con Juan Miguel Bertani, hace un itinerario de cuidados intensivos para el grupo que hará el viaje.
"En Puerto Cortés tienen la costumbre de regar el pasto media hora antes de los partidos, eso hace que la cancha se vuelva más caliente de lo normal, para evitar que los jugadores sufran hay que hidratarlos bien durante la semana", comentó Gerardo Mejía, kinesiólogo del equipo.
Y es que la vieja costumbre de los empates y pérdidas en el Excélsior manda a todo el grupo a tener mucho cuidado en alimentación e hidratación durante toda la semana, porque el Azul sueña con la final y quedar fuera de ella no ha entrado en los planes de este cuerpo técnico y jugadores.
Hay más...
Pero las medidas no terminan ahí, "aparte de eso les daremos mucha vitamina, hay que tener mucho cuidado porque el cuerpo se somete a mucha exigencia cuando se juega en lugares tan calientes como Puerto Cortés", agregó Mejía.
Asimismo, aseguró que cada equipo tiene sus trucos para hacer que los jugadores no resientan tanto la exigencia de los lugares cálidos: "En los camerinos, en el medio tiempo, siempre le pido a los muchachos que metan las manos en hielo para así hacer que el cuerpo baje la temperatura, son trucos que uno tiene y que no siempre se revelan, pero la verdad es que en estos tiempos no hay nada oculto".
La lluvia los acompaña
Maradiaga decidió que la jornada se desarrollara en medio de trabajos técnicos, dirigidos por Bertani, el PF, todo en busca de un buen manejo de balón.
La ausencia de los seleccionados provoca que aún no se piense en decidir en un once porque "no sabemos cómo vendrán los seleccionados de la concentración, esperamos que no haya ninguna lesión ni mucho menos", agregó Mejía.
La semana apenas comienza. Motagua viajará días antes del encuentro ante Platense.
La semifinal se siente de forma imponente en la sede Azul. Motagua no quiere regalar nada, el grupo lo asegura: "Si hemos llegado hasta esta instancia es porque vamos por el título", decía Javier Portillo.
Un Iván Guerrero dejaba estas palabras desde la semana anterior: "Hay que ir paso a paso, no podemos pensar en la final desde ya porque hay que pasar primero de la semifinal. Platense no es nada fácil y tenemos que ser muy inteligentes para poder ganarles en el Puerto".
Mientras, desde el rival siguen llegando más amenazas, los de Vargas aseguran que pasarán a la final ganando en el Puerto, a Motagua las estadísticas lo congelan aún más.
El favorito tiene prueba de fuego, el Tiburón no es ni ha sido presa fácil.
Weber sí estaría listo, Diduch aún no
La jornada vespertina del Ciclón se hizo acompañar de la presencia de los dos lesionados: Sergio Diduch y Mauricio Weber, ambos con autorización del cuerpo médico.
La orden: solamente trotar. Ya no hay dolor y la lesión parece haber sanado. "El viernes le realizaremos un nuevo ultrasonido a Diduch para saber cuánto a mejorado", dijo Gerardo Mejía, kinesiólogo del equipo.
De paso, un Mauricio Weber con autorización para dar declaraciones dijo: "Ya no tengo dolor y tengo permiso de hacer trabajos, pero será decisión del profesor Maradiaga si quiere contar conmigo. Yo ya quiero jugar".