Honduras
Parece que sobran los adjetivos para caracterizar el presente del capitán de la Bicolor; parece que sobran los dedos de la mano para recordar los últimos caprichos del Lobo y cuando alguien le pregunta si en el Mundial de Sudáfrica siente que su carácter le traicionará, apenas respira, une las cejas en señal de asombro y aúlla: “No, la verdad es que eso ya quedó en el pasado y si ustedes se fijan en el proceso eliminatorio las amarillas que me sacaron no fueron por acciones descontroladas, fueron por faltas solamente”.
En mayo 2, el ídolo del Motagua cumplirá 34 años y, solamente unos días después tendrá el privilegio de sudar la camiseta de la Bicolor en su primer y único mundial mayor (ya fue mundialista Sub 20 en Qatar 95), lo que supone una responsabilidad superior a la del resto de sus compañeros, por ese gafete que lleva en el brazo derecho.
“Sí, claro, sabemos que se viene lo más difícil, el Mundial es totalmente diferente a la eliminatoria, es más difícil, más complicado, pero estamos bien, muy contentos de haber dado un paso importante en nuestras carreras y que ahora estamos a un paso de un gran reto para Honduras”.
¿Amado, pesa el llegar como líder de un grupo a una justa mundialista?
Es que acá siempre hemos dicho que líderes somos todos y por eso es que nos hemos mantenido muy fuertes cuando el grupo más lo necesitó, todos por igual, nadie jala para su propio lado.
¿Y el grupo H cómo lo ves?
Es un grupo muy difícil, súper complicado, son rivales de peso todos, que están bien dirigidos, pero para eso nos estamos preparando, sabemos que en la cancha seremos 11 contra 11 y vencer a Chile en el primer partido será clave para nuestras aspiraciones.
¿Y hay algún jugador chileno que te preocupe en especial?
Pienso que todos, empezando por su entrenador, porque sabemos lo que es el profesor Marcelo Bielsa, un tipo con mucha experiencia y de mucha calidad y con el respeto de los demás, uno de los mejores que hay… entonces desde ahí hay preocupación, pero también estamos preocupados por fortalecernos como grupo y corregir los detalles que tengamos que corregir. Tengo fe en este grupo.
¿Pesará el que los chilenos tengan más experiencia internacional que los hondureños?
Eso lo tienen que demostrar en la cancha, ahí vamos a ver quién tiene más eso. Yo pienso que en la cancha todo lo externo queda fuera y el que muestre buena actitud, disciplina y concentración los 90 minutos es el que ganará el juego.
¿Qué tanto pesa la mentalidad del grupo en estos momentos, Amado?
Es que acá siempre se habla de la mentalidad cuando nos remontamos al pasado y estábamos tan cerca de clasificar a un mundial y no pudimos dar ese último paso.
Afortunadamente el grupo de hoy cuenta con una madurez increíble, porque hasta los jóvenes tienen un roce internacional que cualquiera lo desearía y eso tiene que pesar a nuestro favor.
En definitiva, creo que el trabajo que estamos haciendo es el indicado para ir a hacer un buen papel a Sudáfrica.
¿Qué nivel de confianza hay para pasar a la siguiente fase?
Hemos trabajado para eso, individualmente también me he preparado para eso y todo va a depender del momento en que lleguemos, confiar en Dios en que haremos lo indicado.
¿Cómo has visto a tus compañeros en esta última semana en Honduras?
Bien. El grupo está muy motivado, sabemos que es el último juego que vamos a tener acá y queremos despedirnos bien de la afición, crecer como grupo, fortalecer nuestras virtudes y poner en práctica lo que pensamos hacer en Sudáfrica.
Este partido contra Venezuela nos ayudará no solo porque enfrentaremos a un rival de la Conmebol, sino para irnos fortaleciendo como grupo.
A propósito de la reunión con Alfredo Hawit, ¿quedaron en términos felices con la Fenafuth respecto al pago de los premios por clasificar al Mundial? Estamos bien. Si se han dado impasses, son normales, todo mundo sabe que cuando no le cumplen hay malestar, pero el grupo está tranquilo, seguimos en conversación con la Fenafuth y hemos tratado de solucionar todo con ellos para que la Selección esté bien y cuando estemos en Sudáfrica no haya ninguna excusa para hacer nuestro trabajo.
¿Ya no se vuelve a tocar el tema de los premios, entonces?
Mmm… ojalá, Dios quiera que así sea, que en las próximas horas no sea un tema de conversación, estamos esperando, definiendo detalles para que desde la concentración en Europa vayamos bien.