Suiza
Basilea es la ciudad suiza que más vive por el fútbol. El FC Basilea es su símbolo. Al caminar por esta urbe uno siempre observa los colores azul con rojo en banderas, anuncios o en la ropa de la gente.
Y azul con rojo son los colores del FC Basilea, máximo representante deportivo y orgullo de la tercera ciudad suiza: 5 títulos de Liga y de Copa Suiza. Pero en los últimos dos años su rival de Zúrich se consagró campeón suizo y los dirigentes del FC Basilea, respaldados por los patrocinadores importantes, empezaron una campaña para reforzar el elenco y llevar el título nuevamente a la ciudad del río Rhin.
Con costosas transferencias ficharon a tres jugadores que anteriormente habían sido ídolos de la hinchada de Basilea. Alex Frei regresó de Borussia Dortmund, Beni Huggel de Eintracht Fráncfort y Marco Streller también realizó el viaje de vuelta proveniente del VfB Stuttgart en Alemania.
Ahora que el centrodelantero Alex Frei está lesionado cuentan con la experiencia y el dinamismo de dos estrellas muy populares: Beni Huggel y Alex Streller. Los dos jugadores conocidos por la hinchada como "las dos torres de Basilea" no tienen solamente una historia importante con este club, también son figuras impresionantes en la cancha por su estatura.
Streller mide 1.97 m y Huggel es un coloso de 1.91 m de altura y 91 kilos de peso. Los dos ídolos son originarios de Basilea. Huggel, quien ya cumplió 32 años, empezó su carrera profesional a la edad de 21 años.
Huggel realizó un aprendizaje como jardinero y fue convocado para entrar en la selección Suiza por primera vez en 2003.
Defendió los colores de Suiza en 31 partidos. Le gusta leer, el cine y la música, sobre todo U2 y Red Hot Chili Peppers. "Yo no soy un actor y no puedo esconder mis emociones", dijo Huggel.
Su compañero en la selección suiza, la "otra torre del Basilea", es Marco Streller, quien es el mejor amigo de Huggel, ya que se conocen desde los tiempos como juveniles.
En 2000 Streller fue transferido al FC Basilea, con el cual consiguió 3 títulos nacionales. De 2004 a 2007, el peligroso delantero jugó para el VfB Stuttgart. En 2006 el alto atacante fue llamado por primera vez para jugar con el equipo nacional, con el que realizó 32 encuentros y anotó 11 goles.
En el Mundial de 2006 en Alemania, Streller falló un penal importante en un partido decisivo de octavos de final contra Ucrania, y Suiza quedó fuera del torneo.
Por mucho tiempo el público suizo no perdonó a Streller y reaccionaba con desagrado cuando Marco entraba a los estadios suizos. Streller, desmoralizado, renunció a la selección suiza en 2007 y solo el actual entrenador Hitzfeld lo pudo convencer para que volviera.
Aunque las dos torres del FC Basilea hayan tenido una carrera semejante, Streller, llamado Pippi por sus aficionados, es un tipo más extrovertido que Huggel. "Suiza es mi patria y el FC Basilea es mi club de preferencia, donde me siento bien."