Honduras
La campaña que inició EL HERALDO en abril de 2009 para empezar a luchar por el retorno de la paz a los estadios de fútbol, ha tenido eco en diferentes sectores de la sociedad y, a horas de disputarse una nueva final entre Olimpia y Motagua, ha iniciado el programa "Barras por la paz", que ayer tuvo como protagonista a la Ultra Fiel, la hinchada más grande del país y la que ha protagonizado los hechos violentos más recordados en Primera División.
Todos juntos, podemos...
Con la colaboración del Instituto Nacional de la Juventud, el Programa Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social y la Policía Preventiva, una veintena de líderes de la barra olimpista (que no tiene el reconocimiento oficial de la dirigencia del club) firmaron un acuerdo para iniciar una serie de proyectos sociales comunitarios; al ritmo de varios cantitos dirigidos al equipo, a la barra y a los ídolos, unos 200 fieles rindieron tributo a los personajes que se robaron las miradas: Carlos Prono, Nerlin Membreño, Denilson Costa, Eduardo Bennett y Cristian Santamaría llegaron a dar el espaldarazo que requiere la pretendida misión.
"No somos sus enemigos", tiró el subcomisionado Luis Alonso Sabas al hacer uso de la palabra, mientras que Marco Midence, el ministro de la Juventud, recalcó que "la idea es desmentir todas las cosas negativas que se hablan de las barras, pero ocupamos dialogar y trabajar en común".
Entre las actividades que se tienen planificadas a corto plazo están la reforestación de áreas verdes de la capital, donación de sangre a la Cruz Roja y a hospitales, pintar las paredes que la barra ha rayado en barrios y colonias, recolecta de apoyo económico y material para centros de beneficencia.
"No somos delincuentes ni mareros ni pandilleros, aunque la sociedad se empecine en llamarnos así", se defendió Rachí, líder de la UF.