Austria
Etiquetado como un sparring de poco peso, Bielorrusia supo encontrar los puntos más débiles de Honduras y dejó una gran lección al equipo de Reinaldo Rueda, esta vez un perfecto híbrido entre titulares y suplentes, acaso la mejor excusa para ver el comportamiento en una cancha europea de algunos elementos con poco roce internacional.
Y hubo un poco de cada escenario que seguramente encontrará el equipo de todos en el Mundial. Primero, sin la posesión de la pelota, por culpa de un mediocampo ex soviético que compró a buen precio las hectáreas de terreno que quiso y empezó a encaramar como figura al número 14, Anton Putilo; enfadado y molesto, el cuadro hondureño resistía por inercia en su campo, hasta que una jugada de otro día metió a la H en el partido: locura de Julio César de León y a masticar ese golazo, bielorrusos.
Tras una falta por la espalda contra Carlos Pavón, el del Torino ha combinado la técnica de su educado pie derecho con la potencia justa para preñar la meta de Yuriy Zhevnov con un golazo de mundial.
Fue lo mejor de una desorbitada H que empezó una nueva circunstancia del juego: con el marcador a su favor, siguió regalando espacio, pero cambió los papeles tácticos ofensivos: de las dos puntas (David Suazo y Carlos Pavón), pasó a jugar con Walter Martínez como mediapunta por derecha, David como mediapunta por izquierda y Carlos Pavón como hombre en punta. El Rambo, detrás de todos.
Defensa de cristal...
El tercer acto de la noche austríaca encontró a la Bicolor con su cuerpo desprotegido y tuvo 10 minutos fatales, para el olvido.
En este lapso se vino la voltereta de los rusos, que jugaban con mucho criterio y una técnica parecida a la de los latinos; al 55, la figura de Anton Putilo empieza a ser preponderante y tras habilitación de Sergey Kislyak hizo cortocircuito en la meta de Valladares con un cabezazo picado, perfectamente esquinado al ángulo inferior, tan inferior como se miraba la penetrable zaga nacional.
Al 59, un contragolpe terminó de nuevo en la meta de Noel, otra vez por obra de Putilo, esta vez definiendo con un derechazo sutil, con guante de seda, tras grosero error de Johny Palacios.
Welcome, otra vez...
En los últimos 20 minutos se observó la mejor cara de la Bicolor. Con Edgar, Ramón y Georgie Welcome en la cancha, ha sido la Jirafa el hombre encargado de poner tablas en la pizarra con un buen gol de cabeza al centro de la Mosca.
Pero, en definitiva, todo fue muy escaso, muy mezquino, la H empató y se fue debiendo a todos sus hinchas...