Países Bajos
Los jugadores de la selección holandesa, la ‘Orange’, derrotada por España en la final del Mundial de fútbol de Sudáfrica, recorrieron los canales de Ámsterdam en un desfile en barco, aclamados por miles de hinchas de todo el país.
El técnico Bert van Marwijk y sus jugadores se instalaron a bordo de un barco decorado con flores naranja que zarpó bajo los aplausos de la muchedumbre y el estruendo de las vuvuzelas.
El desfile estaba previsto en principio solo en caso de victoria.
"¡Segundos también es un buen resultado!" Aunque no seamos campeones del mundo, decidimos organizar igualmente el desfile", explicó Hilde Bruggink, una portavoz de la federación holandesa de fútbol.
"Queremos que todo el mundo pueda disfrutar de los jugadores, verlos, saludarlos", añadió la portavoz.
Más de medio millón de personas, según la Policía, se concitaron a lo largo de los canales para rendir homenaje a sus jugadores.
"Nunca he visto al equipo holandés luchar hasta el final de esta manera. Los jugadores se merecen sin duda festejarlo en los canales aunque no hayan ganado", explicó Denney de Jonge, de 40 años.
"El domingo, estábamos muy decepcionados. Es normal, pero ahora estamos muy orgullosos: segundos del mundo, cuando lo piensas bien, no está nada mal", aseguró Nico Bakker, de 23 años, con las mejillas pintadas de los colores rojo, blanco y azul, de la bandera de Holanda.