Honduras
Jorge Jiménez, DT del Necaxa, está en una cancha... ahora. Hace pocos meses su lugar preferido eran las aulas de una universidad de la capital; ¿su sueño? Ser ingeniero industrial.
"Tenía esa cuenta pendiente, no solo conmigo sino con mis padres, desde pequeño me recalcaban que querían que yo tuviera mi título universitario, pero se los quedé debiendo, ahora les he cumplido", dice.
La familia Jiménez no es la única que puede presumir del título de su hijo, viajamos a Comayagua y nos encontramos con la familia Reyes.
Del clan interesa conocer la vida de Mauro, el actual DT del Hispano.
"Toda mi familia ha estudiado pedagogía y yo no podía quedarme atrás, ja, ja, ja", comienza diciendo. De inmediato nos deja entrar a su casa y nos muestra sus otros títulos; "luego de estudiar magisterio me especialicé en metodología participativa, es algo que me ha ayudado mucho en mi carrera en el fútbol", agrega.
Los expertos en números...
Pero nuestros entrenadores nacionales también se han interesado por otras ramas. Este es el caso de Nicolás Suazo y Hernán García, ambos encaprichados con los números.
"De niño, Nicolás era muy bueno con los números, ya cuando estaba en el colegio estudió comercio y cuando decidió ingresar a la universidad estudió unos años administración de empresas, luego decidió ser entrenador de fútbol", cuenta Rubén, su hermano.
Unos cuantos kilómetros más y llegamos a la casa de Hernán García, actualmente radicado en Copán, donde dirige al Deportes Savio.
García no solo ha sido un amante de los números -estudió contaduría pública-, también ha querido ser boxeador y hasta cura; "es una mezcla interesante; mi familia es muy católica y yo también lo soy, por eso cuando estaba pequeño soñaba con ser cura, pero luego dejé ese sueño de lado.
Unos años más adelante practiqué boxeo y luego lo abandoné. Al final el fútbol me terminó de conquistar y por eso saqué mi curso de entrenador", relata el bigotón.
El músico argentino...
Héctor Vargas levanta la mano, aún no le hemos dejado hablar de su sueño. "Siempre estuve enamorado del fútbol, de eso no hay duda, pero mi sueño cuando era un niño era ser músico. La guitarra y el piano me enamoraban, una vez toqué una guitarra y fue el peor error que he cometido, soy un desastre, ja, ja, ja; pero siempre que puedo aprovecho y escucho buenos guitarristas y buenos pianistas. Me encanta la música, de no haber sido entrenador hubiese sido músico", dice.
Sin el fútbol, ¡jamás!
Pero hay otros entrenadores de la Liga, como Ramón Maradiaga, Carlos Martínez o Mario Zanabria, que desde siempre han estado enamorados del fútbol. Los tres coinciden con que su vida no sería la misma sin estar en las canchas.
Así le sucedió a Carlos Restrepo, DT del Olimpia, quien comenzó su carrera como ingeniero químico, pero luego de un tiempo el fútbol le hizo un llamado tan fuerte que abandonó todo. Esta es la vida de los entrenadores de la Liga detrás del banquillo...