Honduras
A decir verdad el estadio estuvo muy vacío.
Pese a eso muchos se la pasaron bien en el Nacional cuando se jugó el clásico de esta ciudad, donde el ambiente se prendió hasta que comenzó el partido. Apenas 6 mil personas para un partido de la magnitud de un clásico y para dos aficiones que se consideran antagónicas; es muy poco...
Sin embargo, con todo y que los hinchas ya no responden a sus equipos como antes (¿dónde quedó la pasión?); hubo algunos momentos gloriosos que los lentes de mis compañeros pudieron captar.
Por ejemplo, la señora Joyce Janeth Welcome, madre de Georgie, estuvo muy atenta de su muchacho, al extremo que le quitó el sudor de la frente, antes y después del partido.
La grada fue tomando color poco a poco, pero hasta que el partido fue entrando en calentura, pues a decir verdad, no hubo mucho qué destacar; con tan poca gente que llegó en su mayoría a las 4:00 PM (y el partido comenzó a las 3:00), debido a la poca promoción que se hizo del juego (y la decisión se tomó hasta el viernes a la tarde) y a las constantes reprogramaciones de la Liga y sus agremiados.
Pero bueno... al menos la gente se divirtió en un partido que trajo dos goles y que llevó un poco de alegría en el duro momento del país... lo malo es que por allí dicen que sería el último clásico en Tegucigalpa... al menos en mucho tiempo.