Argentina
La Argentina de Sergio el Checho Batista humilló con una fiesta de goles al campeón mundial España, al que venció 4-1, en amistoso liderado por Lionel Messi y Carlos Tévez ante 50,000 almas en el estadio Monumental de esta capital argentina.
Los gritos de la fiesta fueron marcados por Messi (al 9), Higuaín (al 12), Tévez (al 34) y Sergio Agüero (al 90), en tanto que la Roja descontó con un tanto de Fernando Llorente (al 83); "Leo Messi se sintió bien y eso nos pone contentos a todos. Se sacó una mochila. Ojalá que esto sea el comienzo de una nueva etapa, el Mundial ya pasó y esto nos da confianza", dijo el defensa Martín Demichelis.
Un inicio demoledor...
Desconcentrada y floja, como relajada, la defensa española era una invitación elegante a penetrarla por cualquier flanco, aunque el más endeble era el de álvaro Arbeloa, por donde se filtraron los primeros goles: dos inspiraciones súbitas de Tévez, con sendos pases de aquellos que duelen en el alma, fueron conectados por Messi e Higuaín para poder cachetear el orgullo de los europeos.
Messi tendió un puente de plata, por primera vez, con el público argentino, que lo ha premiado con una ovación en casa cuando pudo verlo en acción a la altura de su juego explosivo e implacable, que ha deleitado con un toque de maestro, picando el balón por encima de la salida de Pepe Reina para inaugurar el escore; de nuevo se le prendió la lamparita a Tévez al meter un pase adentro del horno del área, donde la pelota quema a muchos menos al Pipita, cuya serenidad de matador sin piedad le permitió eludir al portero y anotar el 2-0.
Al ritmo del tamborín...
Mientras decenas de miles saltaban con el grito de guerra dedicado al verdadero rival de todos los tiempos, con el tradicional "el que no salta es un inglés", España se mantuvo deshilvanada y sin alma hasta el 30, cuando despertó con un tiro de David Villa que hizo temblar la unión de poste y travesaño, pero al delantero le puso candado el retornado veterano Javier Zanetti.
Hasta Sergio Romero desvió un remate de gol en elástica zambullida, en tanto que Gabi Milito, Javier Mascherano y el Cuchu Cambiasso se turnaban para desbaratar los avances de Iniesta, el único que intentaba edificar jugadas con sentido común en la visita.
Mucho antifútbol y...
Xabi Alonso perdía tiempo en repartir golpes, incluso uno tremendo a Tévez, quien jugó renqueando y tuvo también su galardón con el gol que le metió a Pepe Reina, quien le regaló la pelota en una jugada que contó con un blooper del portero, que resbaló.
Reina pagó caro su torpeza al entrar Valdés, pero el nuevo ritmo lo imprimieron Llorente, como amenaza ofensiva por el aire, y la velocidad de Jesús Navas; Llorente descontó en lo que parecía un resultado más justo, pero Agüero entró en la escena para marcar el 4-1 final en el Monumental.