Italia
La temporada de la Serie A encara la amenaza de una interrupción después que los jugadores de la liga italiana convocaron a una huelga para el fin de semana del 25 y 26 de septiembre por una disputa contractual.
La disputa se debe a la propuesta de los presidentes de los clubes para evitar que los jugadores rechacen transferencias, como hizo recientemente el zaguero Fabio Grosso con la Juventus tras una oferta del Milan.
La huelga coincide con el primer clásico de la temporada, cuando la Roma recibe al Inter el 25 de septiembre.
La propuesta de los equipos estipula que cuando a un jugador le resta un año de contrato, debe aceptar una transferencia a otro club, igualmente competitivo, que garantice el mismo trato económico. Si el futbolista no acepta la transferencia, tendría que llegar a una solución de mutuo acuerdo con su club.
La huelga fue anunciada en un comunicado leído por el zaguero del Milan, Massimo Oddo, firmado por los capitanes y representantes de la unión de los 20 clubes de la Serie A.
Oddo dijo que la huelga "definitivamente se realizará, independientemente de las decisiones adoptadas en la próxima reunión de la junta, y se extenderá si no se logran acuerdos". Agregó que los jugadores "están cansados de ser tratados como objetos y no como personas".
"Somos empleados como cualquier otra persona. Tener altos salarios no significa que debemos tener menos derechos", dijo Oddo, acompañado por sus compañeros Gennaro Gattuso, Clarence Seedorf y Marco Amelia, además del capitán del Inter Javier Zanetti y su compañero Iván Ramiro Córdoba, entre otros jugadores.
El presidente de la Serie A, Maurizio Beretta, indicó que los jugadores asumieron una actitud muy "extrema" al convocar a la huelga sin discutir el asunto primero.
"La idea de llegar a la mesa (de negociación) con una pistola cargada y una bala en la recámara no es la mejor forma de llegar a un acuerdo", dijo Beretta al canal de televisión RAI. "Estamos hablando de 500 a 600 personas con salarios promedios que superan los 1,5 millones de euros (1,9 millones de dólares)".
"Es una señal terrible para los otros sectores en este país que enfrenta problemas económicos muy serios", agregó.
El presidente de la asociación de jugadores, Sergio Campana, dijo que el presidente de la federación italiana de fútbol, Giancarlo Abete, convocó a una reunión el lunes en Roma.