Estados Unidos
A Nokak Djokovic se le iluminó el rostro cuando le mencionaron que habÃa pronóstico de lluvia para la hora que el domingo se disputará la final del Abierto de Estados Unidos
"No conozco los conjuros para hacer que llueva", se echó a reÃr Djokovic con los ojos bien abiertos y frotándose las mano. "Un dÃa extra me caerÃa bien".
En un partido electrizante, el serbio acababa de derrotar 5-7, 6-1, 5-7, 6-2, 7-5 al suizo Roger Federer tras 3 horas y 4 minutos. Federer habÃa el verdugo de Djokovic en las tres ediciones previas del certamen, entre ellas la final de 2007.
Acaso podrá descansar para volver a la cancha del estadio Arthur Ashe y enfrentar a Rafael Nadal.
Pero la lluvia podrÃa darle un mano. El pronóstico para la tarde del domingo es de un 50% de posibilidades de lluvia. Cualquier atraso le darÃa algo de respiro a Djokovic al considerar que Nadal apenas precisó 2 horas y 13 minutos para derrotar al ruso Mikhail Youzhny en la primera semifinal.
El triunfo el sábado de Djokovic, el tercer preclasificado, dio al traste con una esperada final entre Nadal y Federer.
Djokovic dijo que encontrará las fuerzas necesarias para el duelo por el tÃtulo.
"Va a ser un partido muy duro. Rafa está jugando un tenis excepcional y va a estar bien motivado para ganar este tÃtulo porque es el único que no ha ganado de los majors", sostuvo.
Cuando le preguntaron cómo harÃa para reponer energÃas, Djokovic respondió con picardÃa: "Recuperación emocional con mi novia y un par de cosas de cosas de las cuales no puedo hablar. No es lo que están pensando. Yo sé lo que están pensando".
Si bien luchó un partido agotador, la historia no conspira en contra de Djokovic. Según las estadÃsticas, el ganador de la segunda semifinal del US Open tiene marca de 11-9 en la final.
Nadal le aventaja 14-7 en el historial entre ambos, pero todos los triunfos de Djokovic han sido en superficie rápida, precisamente el tipo de pista en el que se juega en Nueva York.
"Es cierto que en canchas duras tengo mis mejores oportunidades contra Rafa. Pero sigue siendo el número uno del mundo. No deja de ser el favorito", remarcó Djokovic. "Eso tal vez me dará una leve ventaja en lo mental, el saber que le jugado bien en canchas duras".
En la final, Nadal buscará convertirse en el primer hombre desde Rod Laver en 1969 que conquista el Abierto de Francia, Wimbledon y el US Open en la misma temporada, amén de convertirse en el séptimo hombre que consigue por lo menos un campeonato de cada torneo que conforma el Grand Slam.
Para Djokovic, Nadal está en camino de convertirse en el mejor de todos los tiempos.
"Tiene una enorme oportunidad para eclipsar a cualquiera de los mejores de este deporte", opinó.