Honduras
La última vez que los hinchas del Mimado vieron a su equipo dar la vuelta fue en el Torneo Apertura 2006, en una memorable noche que tuvo como escenario San Pedro Sula y como víctima a la presa favorita del Mundo Azul: el Olimpia, el eterno enemigo que se quedó de rodillas ante su gente tras un casi perfecto 3-1 en el Olímpico.
Al frente del Ciclón estaba Ramón Maradiaga, el técnico con mayor éxito en la institución y que hoy, tras cuatro años de sequía de títulos nacionales y un centroamericano (el mismo Primitivo fue el artífice del único logro internacional del club, al vencer a Saprissa en la final de la Uncaf 2007), es el blanco favorito de las críticas de un pueblo que exige volver a celebrar; en la actualidad, el destino tiene al que fuera uno de los volantes más destacados de la historia azul como el villano de un equipo que parece tendrá que encarar el Clausura viendo de reojo a Hispano en la lucha por no descender.
El de la mala suerte...
Trece años ha sido la más larga de las sequías desde que el Azul se estrenó ganando trofeos nacionales. Ganó en 1978 y, luego, volvió a coronar hasta el 91.
Una papa caliente...
La partida de Maradiaga a Guatemala, a comienzos de 2008, inició una escalada de resultados erráticos para el equipo. El Primi se fue a la selección guatemalteca y dejó en su lugar a su asistente, Jorge Pineda, quien apenas calentó por algunas fechas el banquillo y también emigró, dejando al tercero al mando, Reinaldo Clavasquín; posteriormente llegó Jaime de la Pava, el DT colombiano que no fue la solución a pesar del gran cartel que poseía en su país. La directiva intentó recomponer el barco contratando, luego de 13 jornadas, al mexicano Juan de Dios Castillo, que terminó hundido en el noveno lugar.
El Cuate, luego, recompuso el proyecto y en el Apertura 2009 metió al Motagua a la liguilla, aunque el definitivo tercer lugar parece no haber agradado a la comisión directiva, que lo cesó.
Regresa el Primi...
En 2009 apareció nuevamente Ramón Maradiaga en la órbita del equipo y su regreso fue prometedor. En su primer torneo llegó a la final aunque, con todo el favoritismo en la mochila, no pudo vencer por quinta vez a Olimpia y se tuvo que conformar con un doloroso subcampeonato.
Pero Motagua también clasificó por primera vez al nuevo formato de la Concacaf, donde le esperaba un rotundo fracaso ante Toronto FC; de ahí en adelante se vino la debacle que hoy tiene al Mimado en la novena posición, aunque con el respaldo total de la dirigencia hacia Ramón.