Honduras
El vetusto estadio Morazán comenzó a llenarse desde el final de la tarde.
Miles de españolistas y olimpistas llegaron puntales a la cita final del Apertura 2010 con el sueño ferviente de ver a su equipo coronarse campeón.
Las infaltables barras, los niños, adultos, personas de la tercera edad y bellas mujeres, pintaron de blanco y aurinegro un estadio glorioso, lleno de historia y con un prometedor futuro a partir de ayer.
Sin duda, el Morazán es un orgullo de Honduras y quedó plenamente evidenciado con una espectacular asistencia digna del fútbol hondureño.
Otra vez el Morazán fue aquel mágico estadio de años anteriores... que se siga repitiendo...