Estados Unidos
Los Nueva Orleáns, comandados por un brillante Chris Paul, han sorprendido a los vigentes campeones, Los Ángeles Lakers, a quienes vencieron 100-109, por primera vez esta temporada, tras haber caído derrotados en los anteriores cuatro encuentros de la sesión regular de la NBA.
El asombroso base de los Hornets, de 1.83 metros, culminó uno de sus mejores partidos, con 33 puntos, 14 asistencias y siete rebotes; por parte de los Lakers, destacó Kobe Bryant, con 34 puntos.
Infinitamente inferior...
No pudo empezar peor la eliminatoria por el título para los Lakers. Relajados y faltos de tensión, tal vez sin brindar la importancia necesaria al duelo desde el primer instante, se vieron superados por el vertiginoso ataque de su rival (4-12), dirigido con mano maestra por Paul, autor de seis puntos y ocho asistencias en el primer cuarto.
Acción, reacción y muerte
Bryant, harto del cariz que estaba tomando el duelo, anotó seis puntos seguidos para poner las tablas (65-65), tras muchos minutos de liderazgo de los Hornets, que comenzaron a acusar la floja labor de Trevor Ariza y su paupérrimo porcentaje de aciertos desde el tiro libre (38 por ciento).
Un triple del veterano John Artest y dos tiros libres del alero californiano apretaron de nuevo las cosas (92-96), pero las imprecisiones en forma de errores en el tiro y pérdidas de balón hicieron imposible la remontada. David tumbó a Goliat. Y tenemos revancha.