Honduras
Como si de un arlequín se tratara, aquel payaso que ríe por no llorar, el Monstruo se retiró con el 1-0 a favor, pero con todas las dudas en su cabeza; ¿el paupérrimo gane le ajustará para gozar en sus aspiraciones?
Caetano no anduvo fino...
Con la puntería extraviada, el brasileño Douglas Caetano se empecinaba en no lastimar al Verde: al 5, la mirilla le falló por muy poco y no vacunó a Orio (quien se ha quedado como estatua de sal) por milésimas de angustia; al 7, cuando un centro de Will Barahona lo encontró perfecto, sin marca, frente a Orio que, acaso con la vista, lo ha puesto nervioso a tal punto de provocar un oso del ex Real España... Y al 74, la más clara, cuando una dulce habilitación de Will Barahona lo ubicó solo al Depredador en pleno manchón penal. Cada uno de los olimpistas en el Olímpico se jaló los pelos de la cabeza con la penosa sentencia del sudamericano, llegado con fama de mortal ariete.
Aunque no era superior, el León llegaba más claro. Pero, en una semifinal, la vida te varía de minuto a minuto y, entonces, un abrir y cerrar de ojos te puede sacar de las casillas. Como al 34, cuando un centro perfecto del Pájaro Paz llegó con un sedante para el central brasileño Fabio de Souza (bien había dicho Nico Cardozo, en la previa, que los defensas del Albo eran lentos y distraídos), que dejó tocar el balón al chaparrón de ástor Henríquez. El ex Pumas solo tuvo que adelantarse a su marcador y tocar con su canilla derecha para gritar un gol clave...
El Verde quería definirlo...
Chelato Uclés sabía que el 1-0 era tan corto como escaso para llegar a la vuelta del domingo en el Nacional. Por eso solo hizo permutas ofensivas. Nico Cardozo y Randy Diamond le cambiaron la cara al ataque del Monstruo, después de una presión persistente de un Olimpia que buscaba, aunque con alguna reserva, el 1-1...
Ramiro Bruschi, tras eludir con picardía a ástor, puso a temblar al pueblo verde con zurdazo en forma de látigo y, al 57, Calderón ha gozado de otra clara cuando, tras eliminar del camino a Elroy Smith, soltó un zurdazo portentoso que se fue apenas desviado.
Pero lo de Olimpia fue poco, indirectamente proporcional a lo que ocupaba aunque, en el fondo, la mínima diferencia parece no haberle sentado nada mal al Rey de Copas (con el 1-0 a favor en Tegus, pasa); al final, Donis Escober se puso la capa de súper héroe y se calentó los guantes para ahogar los gritos de Diamond y Cardozo.
El domingo, en el estadio Nacional, con poco público del Verde y en una cancha siempre complicada, se define la llave. La moneda sigue en el aire, por más que hubo un ganador...