Brasil
El fútbol llora un astro. El balón lo va extrañar porque no habrá otro como él. Anoche el astro del fútbol brasileño, Ronaldo Nazario de Lima, se despidió del fútbol profesional dejando un legado de goles y títulos para el recuerdo y portando la corona del máximo goleador en la historia de los mundiales.
A los 34 años, fuera de forma y afectado por severas y reiteradas lesiones, el delantero había anunciado en febrero que colgaba los botines cuando integraba las filas del Corinthians de Sao Paulo.
Pero la despedida del máximo goleador de los mundiales (15 tantos) llegó defendiendo por última vez a la selección brasileña, durante los últimos 15 minutos del primer tiempo del partido amistoso que jugaba anoche en Sao Paulo frente a Rumania, quien cayó 1-0.
El estadio Pacaembú aplaudió de pie al jugador luego que el árbitro anunciara el cierre de la primera parte, en la que el Fenómeno tuvo tres chances claras de gol.
"Tuve tres chances de gol y no conseguí anotar en mis últimos 15 minutos, lo que hubiera sido una pequeña retribución a todo lo que ustedes me dieron", declaró emocionado Ronaldo al agradecer a la hinchada y a todo el pueblo brasileño.
El árbitro del encuentro, el argentino Sergio Pezzota, al terminar el primer tiempo le regaló la pelota al goleador, que con un visible sobrepeso cerró una página de gloria en la historia del fútbol de los pentacampeones mundiales. Ronaldo dio una vuelta olímpica al ritmo de una canción en su homenaje realizada por Marcelo D2.
El jugador de 34 años defendió entre otros al AC Milán y el Inter, de Italia, y al Barcelona y Real Madrid de España. En su exitosa carrera, que se cerró en el Corinthians local, Ronaldo Nazario de Lima recibió en tres ocasiones el premio de mejor jugador mundial de la FIFA (1996, 1997, 2002) y es, con 15 dianas, el máximo goleador de la historia de los mundiales.