Honduras
Lleva apellido de héroe nacional, nombre de caricatura de fútbol y la velocidad de querer brillar.
De hecho hay varias cosas que pueden marcar a Oliver David Morazán como jugador de Olimpia. La primera quizá que es tiempo ya que
destaque como volante de contención en la salida de Miguel Castillo y lo huérfano que está el puesto en el medio campo del equipo de Tosello.
Lo segundo es que durante los trabajos de pretemporada en el Cerro Calanterique, el jugador fue uno de los más resistentes y siempre estuvo a la cabeza de los trabajos de Marcelo Emanuelles.
Y lo tercero es que tra el peso el hombro de ser el nuevo representante de un pueblo lleno de historia blanca, pues nació en El Porvenir (Francisco Morazán), cuna de Juan el Matador Flores (y sus hermanos Enrique y Javier), uno de los ídolos del club a fi nales de la década del 90.
“No tuve el placer de verlo jugar al profe Juan Flores, sé que es uno de los históricos del club y lo que representa; pero si lo tuve como entrenador en Segunda División (cuando existía) y para mí fue un honor, aprendí mucho de él y espero poder marcar historia en este Olimpia como él lo hizo alguna vez”.
Sorprende al correr
De todo el plantel de Olimpia, el jugador que siempre lideró la marcha en las pruebas del PF en montaña, fue Oliver. Llegaba primero y con uno o dos segundos de ventaja.
Durante el partido ante el San Miguel de la tercera división (regional) en Jesús de Otoro, Oliver con el número 35 en la espalda, también fue uno de los qué más corrió en el campo del estadio Manuel Castillo Girón de aquella zona.
“Desde pequeño he tenido esa condición de correr, he tenido una buena base para hacerlo; en El Porvenir salgo a correr y por eso siempre llego en ritmo acá”, dijo el jugador cuyo uno de sus mayores logros ha sido conseguir el título de reservas el año pasado con el DT Nerlim Membreño. “Gracias a Dios obtuvimos el título ante un gran rival como lo fue Motagua”, expresó, autor del primer gol de esa final y asistente en el segundo.
No lo ocultó
Hoy en día a muchas personas les da quizá dar a conocer sus orígenes y destacar sus raíces como sus labores.
El del apellido del prócer nacional, no le ocultó a Zona que una de sus bases para mantener su estado físico es trabajar la agricultura cuando está de vacaciones en su natal El Provenir.
“Mi padre se dedica a la agricultura y yo le ayudo cada vez que estoy allá, trato de ayudar en lo que puedo; eso también me sirve para mantenerme en ritmo y actividad física”.
Las expectativa de este jugador de 22 años van más allá de querer jugar unos minutos, a su edad debe ser ya un futbolista constante y por eso espera poder tener este torneo su pequeña revancha.
“Estoy contento por la confianza que se nos brinda, nosotros tratamos de poner la inteligencia y hacer las cosas bien, vamos a tratar de hacer cada trabajo”, finalizó.
Olimpia continua su preparación de cara a su compromiso más próximo: el Santos de Torreón México el próximo 27 de julio. Hoy ya estará en el valle de Amarateca.