Honduras
Sin los dueños de la orquesta, la fiesta se transformó en un completo guiso mal aderezado; el Sergio Reyes se alistó desde temprano para una solemne reunión de piernas, pero el partido se fue rompiendo en mil pedazos y terminó enredado como una melcocha.
Opaco y triste 0-0 entre Savio y Olimpia que ha dejado muchas interrogantes en el Mundo Blanco...
¿Olimpia es otro equipo sin su estelar Boniek García? ¿A la dupla Roger Rojar-Rata Bruschi se le acaba el combustible de los goles tan temprano? ¿Con la renovación habrá muchos más partidos como el de ayer, en el que el Albo perdió proyección por falta de experiencia?
Sin vos no hay fútbol...
Con Carlos Will teniendo la complicada misión de hacer olvidar a Boniek (expulsado ante España y sancionado con dos encuentros), el León tuvo que sufrir más de la cuenta y no fue limpio y puro en el ataque como antes; también sintió el bajo nivel que desarrollaron sus puntales: Beckelles, Alex López, Portillo y Rojas. Y la cancha, como siempre pasa, pudo ser la excusa más barata para fortalecer la teoría del peor Olimpia del torneo. Ayer lo vimos en Santa Rosa...
Porque tuvo que llegar el minuto 15 para ver la primera acción real de peligro, cuando el Chino Reinaldo Tilguath -lento, pesado- disparó a meta y probó a Júnior, que respondió bien.
Un tiro elevado de Carlos Will y un sombrerito que no terminó en gol de Bruschi fue todo en el primer tiempo. Y si Olimpia apenas y subía, lo del Savio era el colmo. El Torito se socorría en su propia cancha y le daba todas las facilidades a su encopetado invitado. Mucho temor. Mucho respeto.
Me atrevo y te perdono...
Hernán García comprendió que no le tenía que rendir tanta pleitesía a su enemigo y mandó a Julián Rápalo en lugar del juvenil Kevin Portillo. Se vio mejor, aunque el Albo seguía mostrando, al menos, mayores ganas de vencer.
Al minuto 54, Rojas se tuvo que hacer espacio en el área, en una de las pocas desatenciones del buen defensa Bryan Castro (apenas haciendo su segundo encuentro en Primera), y su zapatazo de zurda se estrelló en el poste de un desubicado Júnior Morales.
Cuatro minutos después, al juez central Benigno Pineda le tembló el pulso y su brazo no pudo encontrar el camino de su bolsillo. Entrada desleal de Johny Palacios (quien ya tenía amarilla) y de ahí en adelante el hermano de Wilson empezó a jugar de gratis.
Volviendo a las raíces...
Desde la otra vereda, Tosello contestaba con la presencia de Néstor Martínez, quien llegó a darle mayor claridad al juego del Blanco. Pero Néstor se las jugaba él solo. Aún así, tenía a Savio en su mano y, al 62, tras una de las pocas acertadas triangulaciones olimpistas (entre Beckeles, Tilguath y Carlos Will), remató de zurda y despertó al guardián rojo; al 88, cuando todos esperaban el centro de su taco izquierdo, se inventó un disparo a meta que invitó a Morales a empolvarse el suéter para mandar al tiro de esquina. Seguía siendo tan poco que la deuda era enorme...
Ni el zurdito Martínez. Ni Julián Rápalo. Ni nadie. El 0-0 estaba predestinado para un partido que apenas sirvió para engordar la marca histórica del Torito, que no pierde en casa desde octubre del año pasado. Mientras, las interrogantes caen en el campo blanco...