Honduras
El equipo que parecía ser el más inofensivo del grupo fue el que más daño le hizo al Real España. El Isidro Metapán desnudó a la realeza en su propia casa y ante toda su afición al vencerla 2-1 bajo una Luna Llena que iluminó el Morazán.
El Metapán, sin haber entrenado y con diez horas de viaje desde El Salvador, humilló a los Aurinegros y los dejó casi eliminados de la Liga de Campeones de Concacaf. El gol de los Cuscatlecos cayó tempranito y de la forma más dolorosa.
El hondureño Ernesto Aquino puso de rodillas a La Máquina. El central ceibeño se encargó de poner el 1-0 y los aurinegros no se lo podían creer.
Real España estuvo 45 minutos sin llegar al marco rival con una jugada clara. La ausencia del Palomo Rodríguez fue evidente porque los sampedranos carecieron de un cerebro en el medio. Cada remate que hacía La Máquina parecía un caramelo para el portero salvadoreño Miguel Montes.
Sorprendidos
Nunca nos imaginamos que un equipo como el Metapán tuviera tanta velocidad y picardía. Los mediocampistas del conjunto salvadoreño se plantaron en el Morazán como verdaderos guerreros. Metapán tenía la capacidad de subir y bajar hasta el marco aurinegro causando pánico colectivo en la zaga españolista.
Por fortuna el meta Marcelo Macías tenía los nervios bien templados y controló sin problema la mayoría de los disparos directos que hicieron los visitantes.
El monólogo continuó y Allan dos Santos El Pistolero, a quien conocíamos por su pasado olimpista, aumentó la cuenta.
El brasileño se burló de los defensas y deslizó el balón hasta el fondo. Pero Real España tuvo la fortuna de que le marcaran un penal a favor y Carlos Pavón logró anotar el gol de la honra después de dos intentos.