Honduras
Serie 1/2
Siete décadas, una hora, seis minutos y nueve segundos de Chelato Uclés bastan para detener el tiempo y escuchar al Maestro, que ha embarcado sus sueños en un buque de guerra beliceño y que transpira con ganas, tras asustar al favorito Guatemala, los 17 días que restan para su tercer duelo eliminatorio: ante Granada, en octubre 17.
"Conmigo Belice está consiguiendo récords y eso ya es satisfactorio", inicia la avalancha de frases el primer entrenador mundialista de Honduras.
Luego de vencer a Montserrat en la fase previa (con victorias 2-5 y 3-1), la Roja derrotó 3-0 a Granada y sumó, por primera vez en su historia, tres triunfos oficiales seguidos. Y aunque Guatemala le bajó el pulgar (ganó la Franja 1-2 en Belmopán y es primera de un grupo donde solo clasifica el líder al cuadrangular siguiente), el de Soledad, El Paraíso, no hace mala cara al momento de afrontar los entrenamientos con un grupo híbrido que ha sabido moldear a su gusto: hay estudiantes, obreros, empleados de la empresa privada, burócratas y jugadores profesionales de la Liga de Honduras.
Un mundo diferente...
"Allá no existe la pasión por el fútbol que hay acá. Para el caso, a mis prácticas no ha llegado ningún periodista local; incluso, en la previa del último juego era la prensa guatemalteca la que me tenía rodeado… je, je".
Y aunque no ha sacado el curso de mago, el Maestro tiene que apelar a un par de hechizos para cumplir con el plan de trabajo. "Los jugadores se turnan. Unos pueden entrenar dos días, otros a mitad de semana, otros de la mitad en adelante, porque la empresa privada no coopera y ellos tampoco van a dejar sus trabajos; entonces, en las horas que los tengo, los aprovecho al máximo. Yo sé que tienen la garra, entonces les doy mucho concepto de juego, mucha técnica, mucho video. Hago mucho trabajo en equipo y paso corrigiéndoles los errores, porque ellos llegan a edad adulta sin preparación, ni física ni técnica ni mucho menos táctica".
La obra, además del primer gane de Belice en un eliminatorio, está mostrando una que otra pincelada de buen gusto: la más reciente se llama Dani Jiménez, la carta debajo de la manga con la que el Maestro casi le empata a Guatemala.
El delantero llegó a reforzar al equipo de Shane Orio, Harrison Roches, Elroy Smith y Deon McCalauy y la prensa local lo reconoció: "Pensaba que me había equivocado y después reconoció que fue el elemento que cambió el partido; ahora dos clubes lo quieren llevar a Guatemala. Fue el revulsivo y apenas tiene 21 años. Vino a Deportes Savio una semana, pero no se halló y se fue".
Mejor solo que... mal jugado
El técnico que aspira a "hacer un papel decoroso, ya que históricamente Belice ha sido muy humillada" pasa su vida en la moderna Belmopán entre la literatura, los videos deportivos y una que otra salida a un pequeño bar lugareño.
"El tiempo me ajusta, me siento feliz de cómo lo dispongo", acepta, al tiempo que revela uno de sus mayores secretos como DT: "Ya me acostumbré a vivir con la soledad, no me hace daño".
Y en medio de esa soledad, carente de compañía y llena de melancolía, a Chelato Uclés no le preocupa el mar que divide Belice de Honduras para entender la actualidad de la Liga Nacional. "Veo todos los resúmenes por Telecentro, un canal que me mantiene muy actualizado del fútbol centroamericano"; primero critica al arbitraje, "ha empeorado y se ha vuelto muy localista" y luego habla de los cuatro grandes: "A Olimpia y Marathón los veo muy parejos, mientras que España y Motagua se ven desgastados, como que tienen sus preocupaciones distribuidas en dos torneos y no aguantan".
Pero tampoco el formato del hexagonal le es ajeno a un viejo zorro de los torneos domésticos (ganó siete títulos nacionales): "Es que lo hicieron porque no quieren que se quede ningún grande, como ha pasado últimamente, que Motagua, España y Marathón se han quedado afuera. Además, hay menos competitividad".
