Italia
Gennaro Gattuso anunció ayer que sufría un problema de visión en su ojo izquierdo. Una parálisis en uno de los nervios del cerebro que limita su visión, pero no su ánimo: “No dejaré el fútbol, esto no acabará conmigo”, desafió el capitán del Milan.
“No pienso solo en el fútbol, pienso en el día a día y es realmente duro no poder llevar al colegio a mi hija”, anunciaba emocionado
Gattuso, de 33 años, cuyos daños en el campo visual se agudizaron el 9 de septiembre, durante un duelo liguero ante el Lazio, cuando abandonó el campo tras chocar con su compañero Alessandro Nesta.
“Aquellos 20 minutos contra el Lazio fueron los peores de mi carrera. Me sentía como si estuviera borracho. Estaba viendo a Ibrahimovic en cuatro sitios diferentes. El choque fue una buena razón para marcharme”.
Desde ese día sufre una parálisis gradual del sexto nervio craneal, según confirmó Rodolfo Tavana, jefe médico del club Rossonero.
Tavana dijo que especialistas oculares advirtieron de que debe esperar entre dos y seis meses para evaluar la evolución. El nervio debería volver a su estado normal por sí mismo.
“Las inyecciones botulímicas le han permitido controlar sus síntomas”, dijo Tavana. “Cuando mira a la izquierda, ve doble. Es la única terapia aconsejada”.
Con este panorama, el futbolista prefiere no darse plazos para la recuperación. “He contactado con especialistas de EE UU. Hay un cirujano que habla italiano y que me puede ayudar. Hay que esperar de dos a seis meses para evaluar mi situación, que podría volver a la normalidad.
"La terapia me podría permitir reducir los síntomas”, añadió.
Hace más de una década, también en la Serie A italiana, se dio un caso similar en 1999.
Edgar Davids, entonces en la Juventus, fue operado de un glaucoma en el ojo derecho y necesitó un permiso especial de la FIFA para jugar con gafas.
Gattuso es considerado como uno de los mejores en su posición y es ya un referente del Milan en los últimos años y es el capitán del club.