Honduras
Mientras los jueces nacionales estarían cerca de no volver a dirigir en el estadio Rubén Deras, hasta que no existan garantías de seguridad, el presidente del Toro, Javier Hernández, que golpeó a Ronald Hernández tras el 1-1 ante Victoria, siguió molesto y denunció que el árbitro "nos mandó a pedir 12 mil lempiras antes del juego, pero yo le dije que árbitros no pago".
Atenido a consecuencias
El conflictivo directivo siguió diciendo que "tengo testigos que pueden atestiguar eso y en cualquier momento nos podemos carear con el árbitro"; el también político liberal podría ser duramente castigado.
"Si lo hacen, me retiro, pero no puede ser que la mafia que hay en el país nos quiera triturar como equipo ascendido. No es justo que un árbitro pueda decidir el ganador, este señor nos sometió a puro pito, expulsó un jugador y concedió mucho descuento", sentenció en Canal 5.