Sequía en el Chaco

Los desastres naturales en América Latina se han cuadruplicado en las últimas dos décadas y el número de personas afectadas por estos fenómenos pasó de 174 millones a 250 millones como resultado del cambio climático, advirtió la semana pasada el Fondo de Población de la ONU (UNFPA)
ElHeraldo.hn

Honduras

20.11.2009 - Agencias - siempreSPAMFILTER@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Al capataz de la hacienda Los Cauquenes, Mario Yayu, escupe de costado y el suelo reseco a sus pies, absorbe al instante el salivazo. "¿A quien se le ocurrió que Argentina es el granero del mundo? Habrá sido hace tiempo porque en los últimos años hasta los cardos se mueren", masculla, con la vista perdida en el páramo sembrado con las osamentas de las reses que murieron de hambre o de sed. De las 900 cabezas de ganado con que contaba esa hacienda, de la provincia norteña de Chaco, solo 40 aún resisten a la peor sequía que haya padecido la Argentina en los últimos cincuenta años.

Los indígenas que pueblan el Impenetrable, la región más pobre de Chaco, le preguntan al cura o a los ancianos, qué pecado tan grande han cometido, para que Dios los castigue primero con el dengue, luego con el Mal de Chagas y ahora con este sol inclemente que los incinera. Jorge Capitanich, gobernador de la provincia, señala la que superficie sembrada de trigo se redujo de 40,000 a 10,000 hectáreas y la de girasol, de 300,000 a 60,000 hectáreas. "Sin ayuda del gobierno federal, estamos perdidos", dice Capitanich.

El Chaco es una zona del Cono Sur de Sudamérica que se extiende por la Región del Norte Grande Argentino, Bolivia, Brasil y Paraguay, entre los ríos Paraguay y Paraná y el Altiplano andino.

DESOLACIÓN EN BOLIVIA.

Esta ave carroñera, una especie de buitre negro que habita en el sudoeste de este país sudamericano, vuela a unos 300 metros de altura en busca de los cuerpos muertos de los animales. Y en toda la región del Chaco falta el agua y mueren los animales.

"Estamos jodidos, se nos está muriendo el ganado", dice a la AFP Telésforo Vega, un campesino de 65 años que reside en la zona Pelícano, a 85 km al noroeste de Yacuiba, cerca a la frontera con el norte argentino, uno de los lugares más castigados por la sequía.

"No llueve desde hace 8 meses, un poquito ha llovido hace tres días pero es como darnos un pequeño respiro", asegura don Telésforo, quien vive en su propiedad con seis perros que ahuyentan a los intrusos y sirven para arriar a toros y vacas cuando tratan de alejarse de su hacienda.

El campesino dijo que él ha tenido un poco de suerte porque solo se le murieron unas cuantas vacas, de las 300 cabezas que posee, debido a que se aprovisionó con tiempo de forraje, pero que la situación de muchos lugareños es dramática.

A cada trecho de los caminos de tierra apisonada en el Chaco se observa ganado muerto e incluso ya en fase de descomposición, dejando en el ambiente un olor fétido.

Cada animal vivo apenas puede soportar una semana sin consumir agua, pero después de ese lapso su muerte es casi un hecho.

El mercurio de los termómetros se ha disparado hasta unos 48 grados Celsius, en los últimos días, rompiendo récords históricos, según datos del estatal Servicio Nacional de Meteorología.

El calor en el Chaco, habitado por unas 130,000 personas y una zona que colinda con el norte argentino y el noroeste paraguayo, puede doblegar incluso a personas habituadas a climas extremos.

"Ha hecho mucho calor, no hay agua y si tenemos agua es que nos hemos aprovisionado durante el año en pozas para los animales, mientras que para consumo humano nos aprovisionamos de (camiones) cisternas", dice por su lado el campesino Víctor Hugo León, quien es sorprendido en su propiedad echado en una hamaca a la sombra, tratando de eludir el extremo calor.

Según la vicegobernación de la provincia Gran Chaco "tenemos datos aproximados del daño de la sequía: unas 2,000 cabezas de ganado muertas (de unas 50,000 que hay en la zona) y unas 5,000 hectáreas de maíz y maní destruidas", según el ingeniero Marcelo Castillo.

Castillo, funcionario de la Vicegobernación, explica que la sequía tiene tres causas principales: el calentamiento global, el chaqueo (quema de pastizales para la siembra) y el desmonte de tierras (se quitan malezas y árboles para dedicarlas a actividades agropecuarias

El zopilote, una ave que se alimenta de animales muertos, es el único ser vivo en el Chaco boliviano que se beneficia de una sequía que ha matado a unas 2,000 cabezas de ganado, en una zona afectada por la quema de pastizales, el calentamiento global y los desmontes.ESTRAGOS EN Paraguay.

Unas 5,000 vacas y toros murieron este año debido a la prolongada sequía en el centro del Chaco Boreal.

Daniel Rojas, presidente del Servicio Nacional de Salud Animal (Senacsa), dijo que "la mortandad no es consecuencia de enfermedades sino por falta de agua y pasturas".

"Las afectadas son pequeñas fincas de los departamentos Villa Hayes y Boquerón que proveían de leche a las procesadoras industriales", pertenecientes a las diferentes colonias menonitas de la zona.

El funcionario recordó que la sequía comenzó en abril, pero en mayo se registró la última lluvia grande; en los meses siguientes hubo precipitaciones pero solo hasta 35 milímetros y para llenar los tajamares se necesitan al menos 80 milímetros.

"Autoricé el traslado libre del ganado de zonas secas a lugares donde todavía hay agua y pasturas; la revacunación contra diferentes enfermedades las haremos posteriormente. Lo importante es salvar la hacienda", acotó.

En el Chaco se pueden observar centenares de hectáreas donde alguna vez existió un bosque, según un recorrido realizado por la AFP, pero la Vicegobernación de la zona no tiene datos de qué tan grande es la superficie de bosques destruida.

El vicegobernador de esta provincia boliviana, Adolfo Reinoso, explicó que desde esta oficina se ha planificado la construcción de 13 represas para aprovisionarse de agua, como una solución estructural a las agudas y constantes sequías.

"Tenemos un presupuesto de unos 26 millones de bolivianos (3.7 millones de dólares) y si vamos a la construcción ya no tendremos problemas, pero eso será en unos dos años", asegura Reinoso.

Mientras lleguen las soluciones, en la zona seguirá existiendo la muerte, de la que solo disfrutan los animales carroñeros.

Del lado paraguayo y argentino las cifras también dan a entender que las pérdidas son fuertes por la sequía y hay una gran preocupación.

DESOLACIÓN EN BOLIVIA.

Esta ave carroñera, una especie de buitre negro que habita en el sudoeste de este país sudamericano, vuela a unos 300 metros de altura en busca de los cuerpos muertos de los animales. Y en toda la región del Chaco falta el agua y mueren los animales.

"Estamos jodidos, se nos está muriendo el ganado", dice a la AFP Telésforo Vega, un campesino de 65 años que reside en la zona Pelícano, a 85 km al noroeste de Yacuiba, cerca a la frontera con el norte argentino, uno de los lugares más castigados por la sequía.

"No llueve desde hace 8 meses, un poquito ha llovido hace tres días pero es como darnos un pequeño respiro", asegura don Telésforo, quien vive en su propiedad con seis perros que ahuyentan a los intrusos y sirven para arriar a toros y vacas cuando tratan de alejarse de su hacienda.

El campesino dijo que él ha tenido un poco de suerte porque solo se le murieron unas cuantas vacas, de las 300 cabezas que posee, debido a que se aprovisionó con tiempo de forraje, pero que la situación de muchos lugareños es dramática.

A cada trecho de los caminos de tierra apisonada en el Chaco se observa ganado muerto e incluso ya en fase de descomposición, dejando en el ambiente un olor fétido.

Cada animal vivo apenas puede soportar una semana sin consumir agua, pero después de ese lapso su muerte es casi un hecho.

El mercurio de los termómetros se ha disparado hasta unos 48 grados Celsius, en los últimos días, rompiendo récords históricos, según datos del estatal Servicio Nacional de Meteorología.

El calor en el Chaco, habitado por unas 130,000 personas y una zona que colinda con el norte argentino y el noroeste paraguayo, puede doblegar incluso a personas habituadas a climas extremos.

"Ha hecho mucho calor, no hay agua y si tenemos agua es que nos hemos aprovisionado durante el año en pozas para los animales, mientras que para consumo humano nos aprovisionamos de (camiones) cisternas", dice por su lado el campesino Víctor Hugo León, quien es sorprendido en su propiedad echado en una hamaca a la sombra, tratando de eludir el extremo calor.

Según la vicegobernación de la provincia Gran Chaco "tenemos datos aproximados del daño de la sequía: unas 2,000 cabezas de ganado muertas (de unas 50,000 que hay en la zona) y unas 5,000 hectáreas de maíz y maní destruidas", según el ingeniero Marcelo Castillo.

Castillo, funcionario de la Vicegobernación, explica que la sequía tiene tres causas principales: el calentamiento global, el chaqueo (quema de pastizales para la siembra) y el desmonte de tierras (se quitan malezas y árboles para dedicarlas a actividades agropecuarias.

ESTRAGOS EN Paraguay.

Del lado paraguayo y argentino las cifras también dan a entender que las pérdidas son fuertes por la sequía y hay una gran preocupación.

Unas 5,000 vacas y toros murieron este año debido a la prolongada sequía en el centro del Chaco Boreal.

Daniel Rojas, presidente del Servicio Nacional de Salud Animal (Senacsa), dijo que "la mortandad no es consecuencia de enfermedades sino por falta de agua y pasturas".

"Las afectadas son pequeñas fincas de los departamentos Villa Hayes y Boquerón que proveían de leche a las procesadoras industriales", pertenecientes a las diferentes colonias menonitas de la zona.

El funcionario recordó que la sequía comenzó en abril, pero en mayo se registró la última lluvia grande; en los meses siguientes hubo precipitaciones pero solo hasta 35 milímetros y para llenar los tajamares se necesitan al menos 80 milímetros.

"Autoricé el traslado libre del ganado de zonas secas a lugares donde todavía hay agua y pasturas; la revacunación contra diferentes enfermedades las haremos posteriormente. Lo importante es salvar la hacienda", acotó.

En el Chaco se pueden observar centenares de hectáreas donde alguna vez existió un bosque, según un recorrido realizado por la AFP, pero la Vicegobernación de la zona no tiene datos de qué tan grande es la superficie de bosques destruida.

El vicegobernador de esta provincia boliviana, Adolfo Reinoso, explicó que desde esta oficina se ha planificado la construcción de 13 represas para aprovisionarse de agua, como una solución estructural a las agudas y constantes sequías.

"Tenemos un presupuesto de unos 26 millones de bolivianos (3.7 millones de dólares) y si vamos a la construcción ya no tendremos problemas, pero eso será en unos dos años", asegura Reinoso.

Mientras lleguen las soluciones, en la zona seguirá existiendo la muerte, de la que solo disfrutan los animales carroñeros.

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 

   Imprimir  Enviar

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ElHeraldo.hn
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electronico confirmando su publicación.


Galería de Fotos

Un agricultor mira los cadáveres de vaca que se secan en el sol en un rancho de Boquerón, en el Chaco paraguayo.
Un agricultor mira los cadáveres de vaca que se secan en el sol en un rancho de Boquerón, en el Chaco paraguayo.

NOTAS RELACIONADAS

» 
Niño camboyano de 20 meses mama leche directamente de la vaca
» 
Inician festividades del Día del Niño en Tegucigalpa
» 
Edgar Padilla: un predicador con excelencia
» 
Jonathan Gómez: un apasionado de la danza
» 
Natalie Portman da a luz a un niño
» 
Padre e hijo en estado delicado tras incendio
» 
Rastra arrolla a niño de tres años en Colón
» 
Sequía en el Chaco
» 
Madre obliga a su hijo de 10 años a llevar un letrero en el pecho como castigo
» 
Un niño de 11 años acusó a su madre de obligarlo a "trabajo forzado"

Todos los títulos de esta sección

» 
En defensa de la tierra
» 
El hilo de la filosofía
» 
Una venganza absurda
» 
Exportando dolencias
» 
Un negocio descabellado salva de la crisis
» 
Desastre ecológico a la vista

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2014