Tegucigalpa
Juan Pablo Padilla Raudales, de 73 años de edad, permanece interno en el Hospital Escuela, y su placa aún no se sabe dónde se encuentra. Poco a poco se recupera de los golpes que le propinaron tres personas encapuchados en el interior de un taller de mecánica a las 9:00 de la noche del viernes anterior.
SE LLEVARON SUS DIENTES DE ORO
El anciano cuidaba el negocio cuando llegaron los maleantes, quienes le quitaron hasta la placa porque tenía dos dientes de oro. Después de despojarlo de las pertenencias personales, lo desnudaron y lo ataron de pies y manos, dejándolo con lesiones en diferentes partes del cuerpo.
Al día siguiente, los dueños del taller de mecánica, ubicado en el barrio La Concordia, lo encontraron tirado en el suelo y lo trasladaron al primer centro asistencial. Los médicos que lo atendieron en la sala de emergencias detectaron que presentaba fracturas en uno de sus brazos, piernas y en la columna, lo que le imposibilitaba movilizarse.
Los encargados de la sala de ortopedia dijeron que hubo necesidad de enyesarlo para inmovilizar los huesos que presentaban las fracturas. Se espera que la recuperación de don Juan Pablo se lleve a cabo lo más pronto posible, para que se le pueda dar de alta. Uno de los encargados de la sala aseguró que al menos cinco días va a estar en el centro asistencial.