Honduras
Su mundo esta siendo vulnerado por la ola de violencia que azota el país.
Los niños parecen haberse convertido en el blanco de agresores que se encargan de ponerle fin a unas vidas que apenas comenzaban.
Uno de los crímenes de niños más recientes ocurrió el pasado sábado en la ciudad de La Ceiba.
José Rodolfo Cantillano Lobo, de 7 años, y Gonzalo Herrera, de 9, fueron encontrados estrangulados en una zona apartada de la ciudad. La policía aún no tiene pistas ni responsables del crimen.
Según el observatorio Nacional de la Violencia, en los primeros tres meses del año, 18 niños murieron violentamente, mientras que 151 fueron lesionados en riñas, siendo los grupos más afectados entre las edades de 10 y 14 años.
Este informe resume que 91 niños fallecieron en accidentes de tránsito y 19 menores se suicidaron en el primer trimestre del año.
Lo más grave es que los agresores de estos menores fueron principalmente sus padres y madres en un porcentaje de 73%, seguido de conocidos en un 21%.
El observatorio arroja que 216 niñas y 48 niños fueron víctimas de abuso sexual en el primer trimestre del año.
Los delitos sexuales fueron cometidos en su gran mayoría por personas cercanas a las víctimas, con una proporción de 66.3%, apareciendo en primer lugar amigos o conocidos con un 28.4%. Los agresores desconocidos aportaron un 19.7% del total y aparecen 3 agentes de seguridad entre los posibles victimarios.
Falta prevención
Las medidas de prevención y el apoyo a operadores de justicia son factores que deben fortalecerse para frenar la violencia que azota el país, es el criterio de las autoridades de la Fiscalía de la Niñez.
“Nuestra niñez es una población vulnerable y se debe de tomar muy en cuenta la prevención que debe existir, las oportunidades que tienen nuestros niños, para que no se coloquen en estas situaciones de vulnerabilidad ante esta problemática”, manifestó la coordinadora de la Fiscalía de la Niñez, Marisol Rodríguez.
A su juicio se hacen muchos esfuerzos desde las instituciones encargadas, por parte de la Fiscalía se cuenta con una Unidad de Investigación de Muertes Violentas de Menores y un fiscal asignado a conocer estas causas.
“Hemos judicializado muchos casos, pero esa no es una solución, la solución es que busquemos la prevención, que demos oportunidades a nuestros jovenes para que no sean víctimas de la violencia ni tampoco generen violencia”, reiteró la fiscal.
Para la prevención juegan un papel importante la familia, las escuelas y colegios, cuando las instituciones fallan deben intervenir otros actores. “La ley establece que los principales responsables de nuestros niños son los padres, si estos fallan o sus representantes legales, entonces interviene el Estado”, explicó.
La fiscal coincide en que los menores están también expuestos a maltratos sexuales y psicológicos. “Existe una incidencia alta sobre los abusos sexuales de que es víctima nuestra niñez en general”, dijo.
“Lamentablemente, las estadísticas establecen que quienes cometen este tipo de abusos son personas allegadas a los niños, son sus padres, sus padrastros, los mismos maestros, quienes aprovechan esta confianza para cometer abusos sexuales en perjuicio de ellos”, agregó.