
En medio del bosque, ahí donde la flora y fauna parecen eternas, la invasión está por llegar.
El turismo no solo es playa y sol; el ecoturismo es otro mundo explorado cada vez que nuevamente se ofrece para los veraneantes en esta Semana Santa.
Honduras tiene al norte del país diversas opciones, desde la exploración de reservas biológicas hasta la que hace explotar la adrenalina con el canopy.
El Jardín Botánico de Lancetilla es un auténtico santuario de la vida vegetal que en sus 1,681 hectáreas ofrece una colección que comprende unas 1,500 especies de árboles, enfocadas sobre todo en las plantas tropicales con frutos.
A tan solo 7 kilómetros de Tela, esta reserva colecciona plantas nativas y de otras especies fuera del país.
Paseo
El refugio de vida silvestre Cuero y Salado, al oeste de La Ceiba, es el resguardo de muchas especies de animales en peligro de extinción.
El manatí, el mono aullador, iguanas, infinidad de pájaros y, si tiene suerte, el jaguar pueden estar a su vista si visita esta reserva natural.
Si no lo sabía, en Cuero y Salado está el 10 por ciento de los 1,500 manatís que existen en el mundo.
En el departamento de Atlántida está el Parque Nacional Pico Bonito, un ecosistema húmedo tropical donde viven infinidades de animales como reptiles, aves, mamíferos, anfibios, muchos de los cuales se encuentran en la categoría de amenazados o en el peligro de extinción.
El lugar es propicio para aventurarse dentro de este bosque y descubrir toda la belleza que esconde.
Adrenalina total
Pero si es amante de las emociones más fuertes, su lugar está en el río Cangrejal. Sus rápidas corrientes son propicias para la práctica del rafting (recorrido de rápidos en balsa de hule).
Está garantizado un derroche de adrenalina a medida que se trata de dominar la corriente, el vértigo se siente y los rostros detienen la brisa del caudal.
La emoción se puede mantener a esos niveles si practica el canopy, la disciplina de cruzar ríos y hondonadas deslizándose en cables.
Tanto en montañas de La Ceiba como en Islas de la Bahía se puede practicar este deporte mientras se observa la belleza natural hondureña.
Si su espíritu es indomable, la selva de la Mosquitia, en Gracias a Dios, es su destino.
La tierra más salvaje de Centroamérica, en alguna parte todavía virgen, presenta un reto para los aventureros que pueden gozar desde el buceo hasta recorridos por la jungla.
Opciones
Diversas alternativas para los veraneantes para practicar ecoturismo en distintas partes del país.
El canopy y el remo en aguas caudalosas son de las actividades más emocionantes que puede disfrutar en esta época.