
La Cumbre de las Américas, el foro más importante de la región, que comenzó ayer en Trinidad y Tobago bajo los auspicios de la Organización de Estados Americanos (OEA), para lo cual se contó con la presencia de 34 mandatarios del continente, incluyendo al estadounidense Barack Obama, quien se reúne por primera vez con sus homólogos del sur.
Uno de los temas que rondan el cónclave es el levantamiento del embargo a Cuba, que no participa en estos foros desde hace más de cuatro décadas y representada por el mandatario venezolano, Hugo Chávez.
Antes de iniciar la cumbre, se conoció que Obama promete una nueva era de diálogo de igual a igual. “En los últimos dos años, he indicado y lo repito hoy (ayer viernes) que estoy preparado para que mi administración se comprometa con el gobierno cubano en una amplia lista de temas, desde los derechos humanos, la libertad de expresión y la reforma democrática, hasta drogas, migración y asuntos económicos”, señala Obama en extractos del discurso que pronunciará en la Cumbre que se reúne en Puerto España.
“Seré claro: no estoy interesado en hablar por hablar. Pero sí creo que podemos conducir las relaciones cubano-estadounidenses hacia una nueva dirección”, añade.
La presidenta argentina Cristina Kirchner inició la ceremonia pidiendo a Estados Unidos que levante el embargo que mantiene desde 1962 sobre Cuba. Mismo que calificó de “anacronismo”, y que no pierda la oportunidad histórica de construir “una nueva relación entre las Américas”.
“El gran desafío es la integración y no la injerencia en nuestros países” agregó Kirchner, tras señalar que su pedido sobre Cuba “de ninguna manera significa un reproche” hacia Obama.
Cuba de regreso a la OEA
En un gesto de buena voluntad, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, anunció horas antes del inicio de la cumbre que propondrá se derogue la resolución que excluyó a Cuba de este foro, en la próxima asamblea de la entidad en junio.
“Mi primer planteamiento es que deroguemos la resolución del año 62 y eso se lo voy a pedir a la Asamblea General de la OEA”, explicó.
La próxima asamblea general de la OEA se realizará en San Pedro Sula, Honduras a finales de mayo e inicios de junio. Desde Santo Domingo, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton expresó su “beneplácito” con las declaraciones del presidente cubano Raúl Castro. “Hemos visto los comentarios de Raúl Castro y acogemos con beneplácito esa declaración y la estamos tomando muy seriamente”, manifestó la funcionaria en rueda de prensa en la capital dominicana.
Los países latinoamericanos coinciden en que Estados Unidos debe terminar con el embargo impuesto desde hace más de cuatro décadas pero solo la izquierda más radical, encabezada por Venezuela, desea exigírselo a Obama en Puerto España. Más moderados, otros países latinoamericanos como Brasil o Chile consideran necesario reintegrar progresivamente a Cuba en instancias como la OEA y liberarla del embargo, pero no creen que esta cumbre sea el ámbito adecuado para lanzar una exigencia a Obama.
Para Estados Unidos, sería “una lástima” que la cuestión cubana o las tensiones que presidieron la relación entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos en el pasado desvíen la atención de los temas previstos en Puerto España.
Histórico apretón de manos entre Chávez y Obama
El presidente venezolano, Hugo Chávez, acérrimo detractor de las políticas estadounidense, y el mandatario norteamericano Barack Obama, se saludaron con un apretón de manos ayer al encontrarse en la Cumbre de las Américas que se celebra en Puerto España.
“Fue cuestión de segundos, se vieron, se saludaron en el preámbulo a la inauguración oficial.
Algo muy breve. El presidente Chávez saludó a Obama en español y este respondió en inglés”, contaron fuentes de la presidencia venezolana. En las fotografías difundidas por la presidencia venezolana, Chávez y Obama aparecen sonrientes y distendidos en este primer encuentro cara a cara.
“Con esta mano hace ocho años yo saludé a (George W.) Bush. Quiero ser tu amigo”, dijo el presidente venezolano, conciliador, mientras Obama le daba las gracias. Chávez descalificó posteriormente a su homólogo estadounidense asegurando que no tenía grandes esperanzas en su gestión y llamándole “pobre ignorante”.